Luz verde a Madrid Nuevo Norte tras más de 20 años

Díaz Ayuso aprueba la mayor obra pública de Europa. Uno de sus objetivos es instalar en la zona un monumento a las víctimas del Covid-19

Proyecto Madrid Nuevo Norte, antiguo Operación Chamartín

En el contexto más adverso posible, con una región y un país paralizados por la pandemia de Covid-19, el proyecto urbanístico publico de mayor envergadura de Europa verá por fin la luz en la ciudad de Madrid. Después de que la Comisión de Urbanismo informara positivamente, y por unanimidad, sobre la viabilidad del mismo, el Consejo de Gobierno regional ha aprobado definitivamente Madrid Nuevo Norte (MNN). Desde el Ejecutivo autonómico señalan que este plan, hoy más que nunca, debe ser considerado un «ejemplo» de cómo mantener un compromiso frente a las circunstancias tan difíciles que atravesamos; en este caso, el de situar a la Comunidad de Madrid como motor económico de la nación.

Dentro de ese espíritu modélico que rodea al proyecto, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, aseguró ayer en una entrevista en Telecinco que propondrá al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, escoger un punto concreto de MNN para erigir un monumento como «homenaje» a las víctimas del coronavirus. Un gesto que permitirá a las familias «sentirse cerca de sus seres queridos, de quienes no han podido despedirse».

Del mismo modo, dicho monumento supondrá también un recuerdo para el «trabajo de los profesionales» de la Sanidad, que se están dejando la piel durante la pandemia.

Desde 1993

Así, Madrid Nuevo Norte será una realidad 26 años y 80.000 folios de tramitación después. Fue en 1993 cuando el Ministerio de Fomento y Renfe, propietaria de los terrenos, concibieron el proyecto, bautizado entonces como «operación Chamartín», si bien se fue aplazando a lo largo de los años a medida que las administraciones públicas cambiaban de responsables y surgían nuevos bloqueos.

El inicio de las obras está previsto para finales de 2020 o principios de 2021, con un periodo de ejecución de 24 años. La construcción de las primeras promociones de viviendas y oficinas se demorará al menos 10 años. En todo caso, Distrito Castellana Norte (DCN), promotora de la operación, expresó ayer su deseo de empezar los trabajos «cuanto antes». «La aprobación abre una nueva etapa, que va a permitir la puesta en marcha de la mayor transformación urbana de la historia reciente de Madrid», afirmó en un comunicado.

En esencia, MNN afectará a 3.356.196 metros cuadrados de suelo –lo que equivale a 460 estadios de fútbol– y contará con 10.500 viviendas, el 24% de ellas de protección pública, así como un nuevo centro de negocios de última generación. Éste último, situado en torno a la Estación de Chamartín, será clave a la hora de atraer a grandes empresas e instituciones internacionales, facilitando la entrada de inversión extranjera. De hecho, se prevé que las Administraciones Públicas ingresen a efectos fiscales 3.793 millones de euros a lo largo del desarrollo del proyecto.

Madrid Nuevo NorteDCN (nombre del dueño)

De los 348 nuevos edificios proyectados, el 60% corresponderá a oficinas, mientras que el 35% estará destinado a viviendas. El resto serán equipamientos públicos: seis centros educativos, seis centros deportivos y tres centros de salud. Además, entre las nuevas infraestructuras, destaca la edificación de una torre que superará los 300 metros y las setenta plantas, lo que podría convertirla en la más alta de Europa.

Desde el Gobierno regional subrayan el papel que jugará Madrid Nuevo Norte como generador de empleo: 250.000 nuevos trabajos en los próximos años, 130.000 directos y otros 120.000 indirectos derivados de actividades complementarias que se generen en torno al proyecto.

Madrid Nuevo NorteDCN (nombre del dueño)

Tres nuevas estaciones

Se estima que el 80% de los desplazamientos se realizará por medios de transporte sostenibles, así como a pie o en bicicleta. Así, en cuanto al transporte, se crearán tres nuevas estaciones de Metro, una nueva de Cercanías en el sur de Fuencarral y la renovación de la existente en el norte, así como la implantación de un novedoso sistema de Bus Prioritario.

Se proyectará una red de transporte accesible, articulada por nuevos intercambiadores –Chamartín y La Paz, que completarán al actual de Plaza de Castilla– y el «hub» de la estación de Chamartín que, además, fomentará la intermodalidad y la conexión con otros municipios de la Comunidad de Madrid. No en vano, uno de los objetivos es integrar a los barrios situados alrededor del norte de la capital en equilibrio con su entorno rural.

En lo que respecta a las carreteras, se reconfigurará el Nudo Norte y el Nudo de Fuencarral y se construirán cinco puentes, una pasarela y un túnel para cerrar la brecha que provocan las vías del tren.

Además, se proyectará un Parque Central donde se acometerá el cubrimiento de 210.000 metros cuadrados del haz ferroviario para implantar zonas verdes. De hecho, se creará un corredor lineal que conectará el Parque Central con los parques del norte de la región. En este corredor se integra el patrimonio cultural existente, creando además áreas de ocio y descanso. En total, se prevén unos 400.000 metros cuadrados de nuevas zonas verdes.