Conciertos con aforo reducido, mamparas y pagos por App para el ocio postconfinamiento

Una sala de Madrid diseña un protocolo de prevención para su apertura tras la vuelta a la “nueva normalidad”

Los espacios musicales se preparan para una vuelta a la “nueva normalidad”. Algunos festivales acaban de anunciar su cancelación y otros su aplazamiento. Así las cosas, no está claro si quiera que se permitan grandes concentraciones en conciertos una vez termine el confinamiento, lo que repercutirá directamente en las medidas que adopten las salas y los promotores musicales para la rentabilidad de sus proyectos.

Los empresarios saben que uno de los sectores más resentidos por la pandemia es el del ocio. Los usos y costumbres de los españoles no serán los mismos por mucho tiempo y por eso, algunos se han anticipado a diseñar medidas que permitan seguir disfrutando de la música, la gastronomía y el ocio, manteniendo las condiciones de alejamiento necesarias y aquellas otras que marquen las autoridades sanitarias.

Una de las empresas que trabaja ya en protocolos concretos para cuando se produzca la “desescalada” es Carola Morena. Sus promotores se han puesto manos a la obra desde hace semanas y antes de inaugurar sus espacios en la emblemática estación de Príncipe Pío, en Madrid, prevista para después del verano, han elaborado un protocolo de medidas para aplicar en sus locales, que eviten los contagios y generen seguridad y confianza en sus clientes. La principal, reducir el aforo en las actuaciones musicales, de manera que se conviertan en conciertos exclusivos para no más de 80 personas.

Mascarillas, guantes, control de temperatura, mamparas y pagos por app completan el protocolo que Carola Morena está preparando para la vuelta progresiva a la normalidad.

La antigua Estación del Norte, reconvertida en espacio cultural y de ocio albergará, además del Gran Teatro Bankia ya inaugurado, la sala de conciertos Carola Morena que contará también con un club privado. Es en éste donde tendrán lugar conciertos sólo para unos pocos, que podrán disfrutar de música en directo con todos los protocolos higiénico sanitarios. Se trata de reducir el aforo para permitir, según sus promotores, mantener la distancia de seguridad entre los clientes, que podrán disfrutar de la música en vivo de importantes figuras de la discografía nacional e internacional y degustar, a su vez, una cena o tomar una copa.

Mascarillas, guantes y geles

Para evitar el contacto y cualquier riesgo de contagio, el uso de mascarillas y guantes será obligatorio y el pago tanto de entradas como de consumiciones se realizará a través de una app que los responsables de la sala están ultimando. “Queremos revitalizar el sector del ocio y que la gente recupere la ilusión y las ganas de salir, con prudencia y responsabilidad y siempre cumpliendo con lo establecido por las autoridades sanitarias. Y para ello tenemos ya casi ultimado un protocolo de actuación muy ambicioso que, lógicamente adaptaremos a lo que autoricen las administraciones, para evitar contagios y que permita a nuestros clientes disfrutar con seguridad de experiencias únicas como conciertos exclusivos, con pocas personas y un ambiente excepcional”, señalan sus responsables. Antes de inaugurar el espacio han estudiado minuciosamente las medidas preventivas a aplicar y su transición hasta el fin definitivo de la pandemia. La realización de las obras de adaptación de la antigua estación les está permitiendo repensar espacios y adaptarlos a las nuevas circunstancias que vendrán. Serán 1.440 metros cuadrados y 10 metros de altura los que albergarán uno de los espacios multiculturales de ocio de referencia. En su diseño y adaptación está participando un equipo multidisciplinar compuesto por bomberos, guardia civil, ingenieros y arquitectos para culminar un concepto de sala que combine la seguridad con la experiencia de cliente de manera que la música se sienta como si de un auditorio se tratara.

Tomando como ejemplo la vuelta a cierta normalidad en China, están diseñando también medidas para la toma de temperatura a la entrada del local, así como la ubicación generalizada de geles desinfectantes para proteger a sus clientes, sobre todo, cuando tienen previsto abrir también otro espacio de conciertos con un aforo mayor, unas 1.000 personas. En este caso, la sala de conciertos contará también con un servicio de desinfección varias veces al día y un sistema de evacuación del aire que garantice su limpieza permanente. La instalación de ionizadores industriales para purificar el aire con baja emisión de ozono será otra de las medidas más importantes para garantizar las medidas de higiene.

La desinfección será generalizada e incluirá las zonas comunes, puertas, máquinas y también la terraza de la última planta de la antigua Estación del Norte donde los clientes podrán apreciar unas espectaculares vistas de Madrid al aire libre.

La Estación de Príncipe Pío, cuyas fachadas, cubiertas y cúpulas han sido rehabilitadas, también ha contado con un refuerzo en sus estructuras para albergar los nuevos usos y la construcción, además del teatro, del club Carola Morena, su sala de conciertos y reservados para aquellos que quieran descansar un rato e incluso “daremos la oportunidad a los que no se atrevan al principio a acudir a conciertos con más aforo a seguirlos por streaming en una plataforma propia que estamos ultimando. Se podrá comprar la entrada a través de la app de Carola Morena y disfrutar en directo del concierto que se está desarrollando en vivo en la sala. La experiencia no es la misma, pero queremos llegar a todos”, argumentan sus promotores, quienes han previsto también cursos de formación para todos los trabajadores en aspectos relacionados con las nuevas medidas de seguridad, flujos óptimos de evacuación e incluso de primeros auxilios.