La nueva casa de los madrileños: polivalente, con terraza y a las afueras

No habrá éxodo de la ciudad al campo. Sin embargo, la tendencia indica un interés por zonas como Pozuelo, La Rozas y Boadilla. Y muy importante: con un buen entorno para teletrabajar

Tres meses de confinamiento cassero dan para replantearse infinidad de cuestiones que rodean a nuestra vida cotidiana. Sin embargo, de todas las reflexiones posibles, hay una que, por imperativo legal, ha solapado al resto: el hogar en el que vivimos. En caso de que se produjera un nuevo rebrote, ¿querríamos pasarlo otra vez en nuestras actuales casas? ¿Es una gran ciudad el entorno más idóneo para permanecer confinado durante semanas? ¿Está nuestro hogar lo suficientemente equipado como para que el plano familiar y laboral puedan convivir sin fricciones?

Millones de madrileños residentes en la capital se plantean estas cuestiones, sobre todo a la espera de la evolución de la pandemia. Con la amenaza de un posible rebrote del coronavirus en otoño, son muchos los que empiezan a buscar alternativas a la gran ciudad. Desde Aedas Homes, promotora inmobiliaria de obra nueva, señalan que «el 25% de los contactos que se han producido tienen que ver con la búsqueda de un nuevo estilo de vida producido por la crisis sanitaria del coronavirus».

Así, los vecinos de la capital, señalan desde Aedas, tratan de encontrar «casas con una mayor superficie de metros cuadrados para obtener una mayor comodidad». Básicamente, se trata de madrileños que tenían ya en mente cambiar de hogar y que no han tomado su decisión hasta que se han visto encerrados por el confinamiento. Las casas con terraza, jardín y buenas zonas comunes son ahora especialmente demandadas, dentro del mercado de obra nueva y no tanto en el de segunda mano. Y muy importante: la correcta orientación de la luz, que se ha revelado como un proble-ma para muchos residentes que residen en espacios exteriores.

En todo caso, en estos momentos hay un desequilibrio entre demanda y producción de viviendas. De ahí que, al menos en el mercado de viviendas nuevas, «no se contemplen bajadas de precios». Sin embargo, «es posible que no se comporte de igual manera en las casas de segunda mano y que aquí si veamos una reducción en el coste».

Para Aedas, el anunciado éxodo del campo a la ciudad con motivo de la crisis sanitaria no va a ser tal. Con todo, «sí que vemos cómo muchos madrileños se están interesando por municipios en los alrededores de Madrid, en las afueras, con casas alejadas de las aglomeraciones y pensando en la posibilidad de que vuelva a repetirse una crisis sanitaria como la actual». Las Rozas, Boadilla, Pozuelo, Torrejón de Ardoz o Villanueva del Pardillo son algunas de las localidades que están captando una mayor atención. No en vano, consideran que la pandemia «ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del planeta. En este sentido, la sostenibilidad y la responsabilidad medioambiental también está siendo una de las prioridades de los clientes a la hora de buscar una casa de obra nueva». De hecho, esta tendencia responde a una renovada puesta en valor por la ecología, el respeto al medio ambiente, el consumo de productos ecológicos...

Entorno laboral

La tercera regla autoimpuesta por todos aquellos que quieren cambiar de residencia está en la integración de un entorno laboral adecuado dentro de la vivienda. «Buscan casas pensadas para el teletrabajo, con más estancias o espacios polivalentes, de tal forma que una habitación pueda dedicarse a un despacho, por ejemplo». También están siendo solicitados los salones en forma de «L», de manera que permiten , por un lado, tener un salón comedor y, por el otro, una amplia zona de trabajo.

«La demanda de vivienda en Madrid, al igual que ha sucedido en el resto de España, tanto en venta como en alquiler, se congeló durante las primeras semanas de confinamiento. Pero posteriormente esa demanda se fue recuperando, posiblemente debido a que muchas personas han descubierto que la casa en la que viven no les gusta. Actualmente estamos registrando un volumen de tráfico altísimo, muy por encima de lo esperado en esta época del año», afirma por su parte Fernando Encinar, jefe de estudios del portal Idealista. En cuanto a los precios, «durante los dos meses de confinamiento mantuvieron su tendencia al alza y, por el momento, parece haberse suavizado ese incremento, pero sin caídas relevantes en la ciudad de Madrid». Este fenómeno se está produciendo en todas las provincias españolas, incluso en las grandes ciudades.

Antes de la pandemia, Madrid capital concentraba el 62,3% de las búsquedas en la provincia; ahora, el interés ha caído al 60,8%. Lo mismo ha ocurrido en Barcelona –del 51,3% al 49,1%– o en Sevilla –del 56,7% en enero a un 53,7% en la actualidad–.

Bajada del precio de la vivienda

En líneas generales, y según un estudio realizado por Gesvalt, el precio medio de la vivienda ha descendido un 1,9 por ciento en la Comunidad con respecto al mismo periodo del año anterior. Un dato que responde al nuevo panorama esbozado por el coronavirus.
De esta forma, la pandemia ha interrumpido la tendencia de ascensos moderados continuados que ha estado presente durante los últimos trimestres y sitúa el precio del metro cuadrado en la autonomía en los 2.191 euros/m2, 813 euros más que la cifra media registrada en toda España.
Sin embargo, y con respecto al alquiler, la tendencia ha sido la contraria. Se ha producido un ascenso del 3,1 por ciento, situando el valor en los 16,23 euros/m2/mes. Por el contrario, la ciudad de Madrid sí que ha experimentado un leve descenso del 0,4 por ciento en los precios del alquiler.