Las obras del «dónut» resucitan la Ciudad de la Justicia de Madrid

El Instituto de Medicina Legal tendrá 13.500 metros cuadrados y ocho plantas. Estará en funcionamiento en octubre y tendrá una sala de bioseguridad para hacer autopsias si hay epidemias

En la Ciudad de la Justicia, en Valdebebas, sólo se construyó el Instituto de Medicina Legal
En la Ciudad de la Justicia, en Valdebebas, sólo se construyó el Instituto de Medicina Legal

El viejo proyecto de ubicar en un solo complejo los juzgados de Madrid resucita después de más de una década de parálisis de un proyecto atrapado en los juzgados. Libre ya de trabas judiciales después de una sentencia del Supremo que permitió dar marcha atrás en la adjudicación del proyecto a dos empresas, el consejero de Justicia, Enrique López, ve ahora el comienzo de lo que será el espacio que acogerá todas las sedes del partido judicial de Madrid, que aún no tiene nombre pero es lo que tradicionalmente se ha venido llamando «La Ciudad de la Justicia».

Ahora está todo por diseñar y se espera que el proyecto esté listo al final de la legislatura pero, de momento, el primer edificio que entrará en funcionamiento previsiblemente en otoño es el famoso «dónut», lo que será el Instituto de Medicina Legal (IML), convertido en improvisada morgue durante la pandemia. Y es que, aunque todo este tiempo ha estado en desuso, ha tenido un buen mantenimiento. «Ha estado cerrado, pero se ha mantenido en condiciones excelentes y eso ha permitido que fuera usado depósito provisional de cadáveres», ha explicado López.

De hecho, las obras para rematar el IML comenzarán la semana que viene, se espera que estén ejecutadas en una plazo de tres meses y medio y que tengan un coste de ejecución de 4,3 millones. El proyecto que ahora recupera el Gobierno de Díaz Ayuso dispondrá de 13.500 metros cuadrados distribuidos en ocho plantas. Habrá 53 mesas de autopsias para 225 cadáveres. Y un detalle importante: aunque la OMS recomendó no hacer autopsias a los fallecidos por covid, el IML dispondrá de una zona de bioseguridad para personas que pierdan la vida a causa de una epidemia a las que se podrá hacer autopsia. La obra ha sido adjudicada a Dragados por el procedimiento de urgencia porque la idea es que esté a pleno rendimiento ya en el mes de octubre.

La entrada en funcionamiento del famoso «dónut» implicarán el cierre del Instituto Anatómico Forense, el edificio de ladrillo rojo anexo a la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, que recuperará este espacio.

Sede del Instituto de Medicina Legal
Sede del Instituto de Medicina LegalD.SINOVAComunidad de Madrid

Aunque cumplen funciones diferentes, la idea es que se aproveche la sinergia entre el IML y el futuro hospital de Epidemias que anunció recientemente la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, que también se prevé que entre en funcionamiento en otoño por si hubiera un rebrote del virus. De hecho, estará situado en una finca aledaña.

López cree que el Instituto de Medicina Legal “es un instituto singular que será referente en Europa por las condiciones que ofrece”. Después, comenzará la construcción de lo que pretenden ser todas las infraestructuras del partido judicial de Madrid. El proyecto se prevé que esté listo al final de la legislatura y se va a aprovechar toda la infraestructura subterránea que ya está hecha ya que «los proyectos anteriores vienen a hacer las funciones de bancos de pruebas», ha dicho López.

Levantar una ciudad de la Justicia ya se pensó en el año 2004. Se proyectaron 15 edificios y la inversión superó los cien millones de euros, pero sólo llegó a levantarse el famoso «dónut» en el que se invirtieron 22 millones de euros.

Cámaras frigoríficas del Instituto de Medicina Legal
Cámaras frigoríficas del Instituto de Medicina LegalD.SINOVAComunidad de Madrid