La Escuela taurina recupera su sitio

Los alumnos podrán volver a torear animales en la Venta del Batán. Ayuntamiento y Comunidad firman un acuerdo para proteger la tauromaquia

La que fuera alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, se cargó de un plumazo sin que le temblara el pulso 40 años de historia. La que había transitado por las arenas y el pabellón de las instalaciones de la Venta del Batán, donde todavía hoy un cartel anuncia: «Llegar a ser figura del toreo es un milagro: el toro te puede quitar la vida, la gloria jamás». Aquel complejo de la Casa de Campo por el que han pasado gran parte de las figuras del toreo de Madrid: El Juli, Cristina Sánchez o el que hoy es director de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Miguel Abellán, entre otros. Entrenaban en aquel momento los alumnos de la Escuela Taurina en la Venta del Batán cuando Carmena decidió sacarles de aquellas instalaciones sin más motivo que echarles y desmontar las escuela. No había plan b ni un proyecto que justificara la decisión, solo un paso más dentro del ataque a la tauromaquia orquestado en las filas del Ayuntamiento. La polémica decisión trajo cola. En ese momento, principios de año de 2018, la Comunidad de Madrid, con Cristina Cifuentes como cabeza visible, rescató al colectivo y cedió las instalaciones de la Monumental de Las Ventas para que pudieran seguir con sus entrenamientos. La Escuela, que pasó a llamarse José Cubero «Yiyo», ha permanecido allí este tiempo acoplándose a la actividad de la plaza durante los festejos de temporada.

La fecha

4 julio de 2019
En el acuerdo de delegación de competencias de la Junta de Gobierno la función de protección de la tauromaquia recayó en el Área de Cultura del Ayuntamiento

Ayer, Ayuntamiento y Comunidad firmaban el acuerdo por el que protegían a la tauromaquia. José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso hacían oficial ese acuerdo al que habían llegado para devolver su sitio en primera instancia a la Escuela Taurina de Madrid del lugar del que nunca debió salir. Así lo recordó la propia presidenta de la Comunidad de Madrid en el acto: «El anterior equipo de Gobierno de Madrid capital, en un lamentable ejercicio de sectarismo, quiso cercenar la libertad de los aficionados taurinos, de los alumnos y de la sociedad madrileña. Intentaron por todos los medios acabar con los espectáculos taurinos en la capital, aunque a la vista está que no lo consiguieron», apuntó. De ahí que se diera la orden de cerrar la mítica Venta del Batán, donde antes se podían incluso ir a ver los toros que después se lidiaban en la Monumental de Las Ventas durante la Feria de San Isidro, «a pesar de sus cuarenta años de antigüedad».

Formaba parte de la campaña de Manuela Carmena por eliminar todo lo que oliera a toro en Madrid. Así lo hizo en la programación de fiestas de San Isidro, donde hizo desaparecer la información de la Feria. 34 días de toros de manera ininterrumpida, donde acuden 24.000 personas y «a pesar de que la Feria de San Isidro es la más importante del mundo».

El traslado se hará tras el verano y se pretende que los 90 alumnos matriculados puedan seguir sus clases
El traslado se hará tras el verano y se pretende que los 90 alumnos matriculados puedan seguir sus clases

Con la vuelta a la normalidad, esta no es la nueva normalidad, sino la de siempre, también se recupera la lidia de las reses, de los becerros, las clases prácticas, en la plaza de toros del Batán. Ya desde el año pasado, con el cambio de Gobierno, se consiguió que se dieran los permisos y al volver los alumnos de la escuela taurina allí se podrán retomar las clases prácticas dentro del aprendizaje que forma parte de la formación y al que de manera tradicional podían asistir los aficionados. «Nuestros jóvenes aspirantes a matadores de toros volverán a tener la atención y los recursos que se merecen», destacó Díaz Ayuso, quien espera que esto junto con el sacrificio personal que supone la profesión hagan que la Escuela José Cubero «El Yiyo» «progrese y siga siendo considerada una de las escuelas más importantes de España. Estoy segura de que en pocos años veremos a algunos de los chavales de esta Escuela en lo más alto del escalafón taurino».

Una gran noticia que zanja a su vez otra de las polémicas suscitadas en los últimos tiempos cuando Carmena echó a la Escuela de las instalaciones de la Venta del Batán y lo ocupó la asociación de Tauromaquias Integradas, que se ha mantenido hasta ahora. La idea es hacer el traslado después del verano y dar continuidad a la escuela bajo la dirección de El Fundi y que los 90 alumnos matriculados puedan seguir sus clases después de estos tiempos convulsos, por las cuestiones políticas primero y la pandemia después. Comienza, pues, una nueva etapa para la Escuela Taurina de Madrid con la intención de que la Venta del Batán pueda ser reestructurada bajo el cobijo de la promoción de la tauromaquia.

La clave

Un impacto de 414 millones de euros

La presidenta de la Comunidad no quiso cerrar el acto de la firma del acuerdo sin recordar que la Tauromaquia generaba un impacto económico anual de 414 millones de euros a Madrid y que en dos de cada tres municipios se celebraron el año pasado espectáculos taurinos. Cifras, sumadas a los puestos de trabajo que genera, para tener en cuenta. Fue, además, según los datos del Ministerio de Cultura, la comunidad autónoma donde más corridas de toros se celebraron en la temporada de 2019.