Madrid limitará las reuniones en terrazas y controlará el ocio nocturno a partir de la semana que viene

Los hosteleros lo ven "un mal necesario" y piden que se limiten las distancias, no los aforos de las terrazas

Thumbnail

La Comunidad de Madrid tomará la semana que viene nuevas medidas preventivas para evitar contagios y afectarán sobre todo a las reuniones de personas y un mayor control sobre el ocio nocturno.

En este sentido, el Gobierno regional estudia iniciativas que eviten aglomeraciones de personas con la opción de limitar el número de personas que acuden a las terrazas, tal y como ha avanzado en declaraciones a Onda Madrid el viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero.

Antonio Galán, presidente de la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER), explica a LA RAZÓN que, si bien “económicamente nos viene mal una nueva reducción del número de clientes, siempre es preferible eso a volver a tener que cerrar todo. Es un mal necesario, no nos alegra, pero somos conscientes de la situación que hay. y hay que entenderlo”.

Galán explica que “las terrazas son lo único que está funcionando” dentro del sector hostelero desde que se levantó el estado de alarma. “Los primeros días fueron un éxito total, con un gasto medio muy alto durante los primeros días”, afirma. Otra cuestión es el interior de los locales, “donde mucha gente no se atreve todavía a entrar. Muchos locales sin terraza abrieron y se han visto obligados a cerrar 10 o 15 días después, ya que no les compensaba seguir abiertos”.

Así, los hosteleros defienden “una limitación de la distancia entre mesas, no de los aforos”. Una idea que le han trasladado en varias ocasiones al Ayuntamiento de Madrid. “Mientras la distancia sea de dos metros, ¿que más da que haya seis mesas o que haya diez? Eso sería una medida flexible que nos ayudaría bastante”.

Zapatero ha explicado que Madrid no ha ampliado el uso obligatorio más generalizado de la mascarilla, que ahora se pauta cuando no se puede mantener distancia social, porque su empleo está muy extendido como ha recogido el propio Ministerio de Sanidad, al reconocer que es la región en la que más se usa. No obstante, el viceconsejero de Salud Pública ha asegurado que Madrid puede reconsiderar su decisión en función de cómo evolucione la pandemia.