Así será la vuelta a la Universidad este curso: 50% de aforo, mascarilla obligatoria y 30.000 tests

Más de 300.000 alumnos comenzarán las clases de forma escalonada entre el 7 y el 28 de septiembre. La evolución será contínua “para evitar un examen final online”

La semana que viene se abre una nueva etapa para las universidades. Un curso 2020-2021 “híbrido”, en palabras de la Comunidad de Madrid, y en el que se combinará la presencia física del estudiante en las aulas con el trabajo a distancia. Así lo ha detallado esta mañana Eduardo Sicilia, responsable de la Consejería de Ciencia, Universidades e Innovación, que junto con las 14 universidades públicas y privadas de la región lleva trabajando desde mayo en una serie de protocolos para el nuevo curso. Tres son los pilares: “Uso de mascarilla, regreso escalonado y tests masivos”, ha detallado Sicilia en la rueda de prensa posterior a la Junta de portavoces, acompañado del vicepresidente Ignacio Aguado. Y es que, como ha recordado el consejero, están convocados 300.000 estudiantes (un 76% en universidades públicas, un 24% en privadas), 26.000 profesores e investigadores, y 11.000 trabajadores del personal de servicios.

“Hemos trabajado para preparar un retorno a un campus seguro, un entorno con un un refuerzo tecnológico ante cualquier situación que pueda venir y que cuente con adaptación académica. Queremos que sea una vuelta restrictiva y ordenada. No podemos ir todos a la universidad al mismo tiempo. Se va hacer con presencia de grupos reducidos y un uso importante de la tecnología en las aulas”, señaló Sicilia. En esta labor, la colaboración de los alumnos se antoja fundamental. “El estudiante va a ser para nosotros un aliado”, dijo Sicilia, que avanzó además que la primera clase de todas las universidades versará sobre la toma de “conciencia social”.

Así, el aforo en aulas y laboratorios quedará limitado a un máximo del 50% en función del espacio disponible. La presencialidad se pedirá en aquellas actividades de experimentación y alto valor, y para los estudiantes del primer y cuarto curso de Grado. De hecho, en algunos casos, los contenidos prácticos se concentrarán en el segundo cuatrimestre. “El conocimiento teórico se reservará al mundo online, pero la práctica experimental y de calidad será presencial”, explicó el consejero.

En lo que respecta a la evaluación, Sicilia señaló que la intención es que sea contínua. “En el caso de que tengamos un episodio como el que vivimos antes del verano, no podemos dejarlo todo a un examen final online”, explicó.

Para garantizar la seguridad, será obligatorio el uso de mascarilla y guardar una distancia interpersonal mínima de 1,5 metros. También se anularán los pupitres o áreas de trabajo que deban servir de separación para los estudiantes. De hecho, dentro de la autonomía de cada centro, han sido las propias Universidades las que han tomado la iniciativa a la hora de analizar sus espacios. En total, cuentan con una dotación por parte de la Comunidad de Madrid de 40 millones de euros. Así, algunas universidades han decidido tomar la temperatura a los alumnos antes de la entrada en las aulas, y en todas ellas habrá dispensadores de gel hidroalcohólico, así como material de protección para estudiantes, PDI, y PAS. Del mismo modo, se han revisado los sistemas de ventilación. La limpieza, la desinfección y la ventilación de los espacios será capital. Además de otras medidas, en cada hora de clase las las ventanas permanecerán abiertas durante 10 minutos.

Mientras, tanto la entrada a los campus como la salida se realizará de forma escalonada, es decir, con “horarios deslizantes”, de forma que algunos estudiantes podrían entrar a las 8:00 y otros a las 10:00. Mientras, los caminos de entrada y salida estarán debidamente señalizados.

También será escalonada la apertura de las universidades, entre el 7 y el 28 de septiembre. La primera semana abrirán la Universidad Autónoma, la Politécnica y Comillas; la siguiente será el turno de Carlos III, Nebrija y CEU; después, el resto de centros privados; y la última semana, se reabrirán Complutense, Rey Juan Carlos, Camilo José Cela y Udima. Este regreso fraccionado “permitirá un conocimiento más seguro” de cómo se está produciendo ese retorno a las aulas.

En lo que respecta al profesorado, aquellos docentes que no puedan desarrollar su actividad presencial, de acuerdo con criterios médicos, realizarán su actividad a distancia, y se promoverán medidas dentro de sus departamentos para que flexibilicen la asignación de las actividades. Una iniciativa que tiene como fin proteger a aquellos profesores que sean más vulnerables.

Por último, esta vuelta a las aulas será también de un gran valor epidemiológico. En total, se tomarán alrededor de 30.000 muestras repartidas entre las 14 universidades públicas y privadas de la Comunidad. Para Sicilia, “se trata de un estudio muy importante de seroprevalencia, por rango de edad, y que nos va a permitir un seguimiento muy importante” de la evolución de la epidemia.

¿Y si hay un positivo?

En el caso de que se produzca un positivo en las universidades, Eduardo Sicilia ha detallado que cada centro contará con una “sala especial”, con “personal específico” que valorará el estado del alumno que presente síntomas. “En funcion de su sintomatología, se pondrán en contacto con Salud Pública. Y será Sanidad quien valore su situación”.

Del mismo modo, en el caso de que diera positivo, “se actuará sobre el entorno” del caso sospechoso, sobre todo el que se haya relacionado con él durante las últimas 48 horas de contacto. “Trataremos de tener una reacción muy rápida para aislar los contactos y evitar así el cierre de facultades. Un seguimiento exhaustivo es clave para saber qué zonas hay que cerrar y no cerrar”, ha concluido el consejero.