Otro regreso convulso al colegio Blas de Lezo

Los padres que quieren fuera a la actual dirección no desisten en su empeño. Las pintadas volvieron al centro

Una carta dirigida a los «jefazos» de la Comunidad de Madrid, «invitándoles» a la inauguración del curso y con el objetivo de que las familias les muestren su «agradecimiento». Así se expresaban en su perfil de Twitter algunos padres «díscolos» del Colegio Blas de Lezo, cuyas acciones contra la directora del centro están siendo investigadas actualmente por los juzgados por un presunto delito de acoso. La misiva tiene como receptores a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; al vicepresidente Ignacio Aguado y al consejero de Educación, Enrique Ossorio, entre otros. «Confiamos en que el equipo directivo que ustedes escogieron y que con tanto ahínco defienden estará encantado de acompañarles y, así recorrer las instalaciones del centro que tanto trabajo les ha dado el curso pasado, comprobando de primera mano la correcta aplicación y efectividad de las medidas que ustedes han establecido», escriben en la carta, redactada con ironía por parte de los padres. Dentro de esa «invitación», incluyen un «exquisito desayuno informal», con «todas las medidas de seguridad e higiene aprobadas por la Consejería de Sanidad», y donde esperan recibir explicaciones «de primera mano» sobre su «particular forma de entender la libre elección educativa y la autonomía de los centros».

Así, ante un inicio de curso ya de por sí extraño, en el que los padres no pueden ocultar su preocupación ante la incertidumbre que supone la presencia del virus en las aulas, el Colegio Blas de Lezo afronta un regreso cuando menos singular. Tal y como marca el calendario escolar, hoy comienzan las clases los alumnos de 1º, 2º y 3º de Primaria, así como los de Infantil de 3 a 6 años y los de Educación Especial.

Entre otras medidas, y según informan fuentes del centro, el Blas de Lezo ha establecido horarios escalonados de entrada y salida para sus alumnos; mascarilla obligatoria para los niños, además de un recambio; recreos por turnos y por zonas del patio, y un despacho habilitado como enfermería para atender posibles casos relacionados con el Covid-19.

Con todo, y pese a los meses de vacaciones transcurridos, algunos padres y madres no han olvidado su particular batalla contra la actual dirección del centro, que sustituyó a la anterior debido a que el director no cumplía con los requisitos para ostentar el cargo. De hecho, según ha podido saber este diario, durante el verano apareció en el colegio una pintada con la palabra «traidora». Un epíteto dirigido a la nueva secretaria de dirección.

Antes, a finales de julio, los representantes del Consejo Escolar mantuvieron una videoconferencia con Enrique Ossorio, en la que no acercaron posturas. Entre otros puntos, el consejero de Educación adujo que las familias descontentas con la actual dirección sumaban en torno a la veintena, lo que fue considerado un «ninguneo» por parte de éstos, que afirman que son «centenares».

En su último comunicado, «los representantes electos» de la familias en el Consejo Escolar del Blas de Lezo, así como la Junta Directiva de la AMPA y la Junta Directiva de Afice (Asociación de familias del Blas de Lezo por la independencia de los centros públicos) solicitaron «formalmente» la salida de la dirección de este colegio de Las Tablas. ¿Los motivos? Según su opinión, por una « gestión deficiente del centro a nivel administrativo y de gobierno del centro»; por la presentación de las cuentas del colegio «el último día de plazo y con errores»; por la «negativa reiterada a convocar el Consejo»; por la no representación del Consejo Escolar en el claustro de Primaria; por los comunicados a las familias «escasos, tardíos, plagados de errores y poco esclarecedores en relación a temas escolares rutinarios»... Y así hasta un largo etcétera.

Caso abierto

La aparición el pasado año de pintadas y carteles ofensivos contra la actual directora llevaron al Juzgado de Instrucción número 27 a abrir diligencias por un presunto caso de acoso por parte de un grupo de padres. A principios de este año varios profesores acudieron a declarar ante la juez que instruye la causa. Algunos docentes se han visto tan presionados por la situación que incluso tienen miedo de regañar a los alumnos por mal comportamiento, ya que, afirmaron, creen que de hacerlo pueden ser señalados en las redes sociales.

«Según ellos, todo lo que hace la directora está mal. Y no quieren entender que el anterior director cometía sus errores, día sí, día también», afirma a este diario un padre del Blas de Lezo. «¿Esta dirección comete fallos? Seguro que sí. Pero se está mirando con lupa cada paso que da. En cuanto se descuida, hacen la guerrilla desde dentro», añade.

La actual situación de pandemia no ha sido pasada por alto por los padres «díscolos». «Desde el primer minuto ya dijeron que les daba miedo llevar a los niños a clase, a generar miedos e incertidumbres en los padres que no han tomado partido...», afirman. En todo caso, aquellos progenitores que llevan a sus hijos al colegio con la única finalidad de que éstos se formen y aprendan, esperan vivir un curso «menos accidentado que el del año anterior», con el coronavirus como único quebradero de cabeza.