Cibeles se adelanta a Moncloa y da solución a los padres con hijos que deban guardar cuarentena

El Ayuntamiento de la capital enviará a un profesional para que cuide a los menores de tres años que deban aislarse y cuyos padres no puedan teletrabajar

El Gobierno de Pedro Sánchez ha dejado claro en las últimas semanas que no tiene previsto, al menos de momento, articular una reforma legal que haga posible conceder la baja o un permiso a los padres de niños en edad escolar que deban guardar cuarentena aunque hayan dado negativo en la prueba diagnóstica del coronavirus. Una situación que, con el avance del curso escolar, pondrá a prueba a muchas familias. El Ayuntamiento de Madrid ha querido salir al paso de este vacío que se generará en muchos hogares. Lo hará a través del «Plan B: Concilia», que fue presentado ayer por la vicealcaldesa de la capital, Begoña Villacís.

La principal medida que contempla este plan consistirá en el envío prioritario de un cuidador profesional al domicilio de los niños que deban volver a casa por el cierre del centro o por un caso positivo en su grupo burbuja de las escuelas infantiles. Este cuidador, que acudirá con el equipo de protección individual adecuado para desempeñar su labor con las mayores medidas de seguridad, tendrá la misión de atender al pequeño durante su cuarentena en el caso de que su familia no tenga posibilidad de acompañarlos o de buscar una alternativa. Este servicio dará prioridad a los niños cuyos padres no puedan teletrabajar y necesiten un acompañamiento a domicilio mientras dure esta cuarentena. Esta medida estará operativa desde ya y, de momento, sólo para los menores de 3 años que acuden a las escuelas infantiles de la ciudad. Hay que tener en cuenta que, sólo en las de titularidad municipal, hay alrededor de 8.000 menores, con edades comprendidas entre 0 y 3 años, organizados en grupos burbuja o unidades estables.

La iniciativa ha provocado algunas críticas desde la oposición. La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ve electoralismo en este anuncio: «Desgraciadamente parece que estamos de nuevo en campaña», lamentó la portavoz del principal partido de la oposición en Cibeles. A juicio de Maestre, es el mismo electoralismo que advertían en Más Madrid «con la contratación de mil rastreadores, con el refuerzo de la educación o la sanidad. Son promesas que se han quedado en nada». La dirigente de Más Madrid lamentó que Villacís «no ha explicado de dónde salen esos profesionales, cómo se les va a contratar, qué trabajo harán, con qué presupuesto».