El Gobierno convertirá el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid en Panteón de España para dar cabida a las mujeres

Carmen Calvo ha asegurado que se le dará relevancia enterrando en él a personalidades ilustres, entre las que podría destacar Clara Campoamor, impulsora del voto femenino en España

Panteón de Hombres IlustresEmilio J. Rodríguez PosadaWikipedia

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha anunciado hoy que, dentro del anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros, se cambiará el nombre al Panteón de Hombres Ilustres, donde las mujeres están “desaparecidas”, por el de Panteón de España, y se le dará relevancia enterrando en él a personalidades ilustres.

La vicepresidenta ha hecho una encendida reivindicación de Clara Campoamor, la impulsora del voto femenino en España, porque “se le debe la aplicación exacta y precisa de la soberanía popular”.

EL ORIGEN

La idea del panteón nacional es característica de los regímenes constitucionales europeos a partir de la Revolución Francesa y se desarrolla a partir del ejemplo inglés de Westminster. En España, pese a diferentes iniciativas a lo largo del siglo XIX, su realización definitiva está constituida por el Panteón de Hombres Ilustres que la Reina Regente María Cristina de Habsburgo ordenó que se crease en el claustro de la nueva Basílica de Atocha, aunque este templo, que hubiese servido de marco a las ceremonias religiosas oficiales no se llegó a levantar.

Continuaba así la tradición que en este sentido había adquirido el anterior templo como lugar de enterramiento de capitanes generales como Prim, Palafox y Castaños, aunque de ellos solo ha permanecido aquí el Marqués del Duero.

LOS MAUSOLEOS

Los mausoleos de algunos de los políticos y militares más influyentes de España como Sagasta, Cánovas del Castillo, Dato, Ríos Rosas, Canalejas o Gutiérrez de la Concha se pueden visitar en este edificio. Además de los citados existe otro mausoleo colectivo en el jardín de su claustro.

Estos monumentos funerarios constituyen importantes conjuntos escultóricos de finales del siglo XIX y principios del XX, entre las que destacan los realizados por Mariano Benlliure, Pedro Estany y Agustín Querol.