«Las cosas en la distancia»

Poliana Lima construye un espectáculo de reflexión sobre el papel de la mujer

La prestigiosa coreógrafa brasileña Poliana Lima propone un espectáculo corto, de apenas 20 minutos, en el que analiza y sopesa el papel de la mujer en clave de danza contemporánea. Pareciera como si Poliana Lima hubiese estado los últimos tiempos cultivando bailarinas en el patio de esta casa. «Las cosas en la distancia» es un «site specific» (la obra misma no se expone en un lugar, el lugar mismo es la obra de arte). Algo que colocará a la mayoría del público frente a los 16 ventanales que miran al patio. Desde arriba y a través de un cristal, verán lo que le sucede a esta treintena de bailarinas que, sin nunca despegar los pies del suelo, sacuden y agitan su torso desde la suavidad hasta el frenetismo. «Es como si fuera un bosque de bambú en medio de un vendaval», describe la creadora. Son los tiempos del llamado #metoo y no es difícil encajar las sugerencias metafóricas de su puesta en escena con las denuncias a nivel mundial del colectivo feminista. Después de todo, como espectadores, por lo general tenemos tendencia a buscar explicaciones racionales a todo lo que experimentamos, muy especialmente si lo que vemos es un grupo grande de mujeres ancladas al suelo que son sacudidas una y otra vez por fuerzas invisibles que no pueden controlar.

A Poliana Lima, según ha afirmado, no le importa. También puede verse como un logro. Advierte que en esta ocasión la investigación ha estado orientada estrictamente hacia lo formal, pero admite que le gustaría que el espectador terminara armando la dramaturgia desde su punto de vista y su propia sensibilidad. En este sentido, cualquier efecto final es satisfactorio para ella. Es cierto que en trabajos anteriores («Atávico» o el solo «Hueco») exploraba temas muy concretos y personales como la memoria y la identidad. A nadie se le pasa desapercibido que en «Atávico» explorábamos cuerpos «cotidianos», fuera de los patrones estandarizados, con la firme voluntad de compartir la belleza del movimiento y la gestualidad cotidianas más allá de los cánones, así como la danza más allá del virtuosismo. O en «Hueco» exploraba en tiempo real las diversas dinámicas y retos de estar presente para uno mismo y para los demás. Sin embargo, sus últimas creaciones aparecen hermanadas por una misma necesidad formal, una búsqueda de coreógrafa en la que la dramaturgia no la recibimos importada sino que emerge del cuerpo mismo, que el cuerpo sea la fuente de una poética. Es así como la repetición del gesto, de manera obstinada y minimalista, y la exploración en los conceptos de permanencia y resistencia física, le han abierto esta puerta. «Lo que se repite a sí mismo construye una identidad», sentencia Lima.

El origen de «Las cosas en la distancia», para la intérprete, hay que buscarlo, por una parte, en las versiones, corta y larga, de su propuesta. Las cosas se mueven pero no dicen nada. Y también en los talleres realizados como artista asociada de Condeduque. Durante el proceso de su cuarteto –también femenino–. Aquí siempre, impartió el material a cuarenta mujeres de entre 15 y 50 años, con las que ya ocupó, el año pasado, este mismo patio durante la presentación final de la experiencia pedagógica. Un espectáculo marcado también, cómo no, por estos tiempos de Covid-19, que durará unos veinte minutos y en el que los espectadores podrán estar, de pie o sentados. A su gusto. Este «Las cosas en la distancia» es la versión corta de «Las cosas se mueven pero no dicen nada» que Poliana Lima presentó en Teatros del Canal el día 13 de septiembre y agotó todas las entradas.