Los títulos de la ESO y Bachillerato se podrán conseguir sin límite de suspensos

Celaá regula por Real Decreto una bajada de la exigencia para adaptarse a la situación de la pandemia y deja en manos de las autonomías el criterio para pasar de curso. Los sindicatos creen que “abre una puerta peligrosa” hacia la descentralización de la educación

Los estudiantes podrán pasar de curso con más o menos suspensos dependiendo de la comunidad autónoma en la que residan y vuelve a depositarse en los profesores de los centros educativos todo el peso de la nota final del alumno. Es una de las medidas adoptadas en el Real Decreto aprobado hoy en el Consejo de Ministros sobre medidas urgentes en el ámbito de la educación universitaria para adaptar la situación de la educación a las complejas circunstancias en las que se desarrolla este año la actividad académica por el coronavirus, que replica la misma situación vivida el curso pasado.

Así, según el Real Decreto aprobado hoy, en el caso de la ESO y Bachillerato, se podrá conseguir el título “garantizando la adquisición de los objetivos generales de la etapa que permitan al alumno continuar con su itinerario académico y no quedará supeditada a la no existencia de materias sin superar para el acceso a ambas titulaciones", dice el documento. En el caso del Bachillerato, se podrá obtener el título con suspensos siempre que la nota media sea cinco.

La normativa vigente sólo permite pasar de curso con dos materias suspensas siempre que éstas no sean Lengua y Matemáticas a la vez y, excepcionalmente, se puede pasar con tres, siempre que tampoco coincidan estas asignaturas. Para obtener el título de Bachillerato hay que aprobar todas las materias.

Además, se da vía libre a los centros educativos para que flexibilicen sus currículos para ir a los contenidos esenciales de tal manera que no sea necesario dar todo el temario, siempre y cuando se haya aprendido los contenidos mínimos y esenciales que marca el Ministerio de Educación para cada curso. Así, a la hora de evaluar a los alumnos, el claustro tendrá en cuenta de manera global si el alumno ha alcanzado los objetivos del curso.

Algunos sindicatos, como Anpe, consideran que disposiciones como ésta, “aumentarán la brecha educativa entre comunidades autónomas porque cada una seguirá criterios distintos y el Ministerio hace dejación de sus funciones porque la concesión de títulos es una competencia del Estado. Lo que hace es abrir una puerta peligrosa a una mayor descentralización del sistema educativo”, explica Ramón Izquierdo, portavoz de ANPE.

Por su parte, Mario Gutiérrez, presidente de CSIF Educación, considera positivo que los currículos se hagan más flexibles. Y más si la educación presencial no puede ser del cien por cien. “El retraso tecnológico de nuestros centros, como hoy mismo ha puesto de manifiesto el último informe PISA, hace necesario que se tenga que adaptar para la formación telemática que, una vez más, saldrá a costa del trabajo de los docentes. Pero exigimos que se haga de manera concreta, con seguridad jurídica y homogénea para toda España”.