Así son las nuevas aulas que alejan el virus

Madrid invierte 16 millones en 190 módulos prefabricados que permiten ganar espacio para los «grupos burbuja». Comunidad y ayuntamientos ceden otras 44 instalaciones donde impartir clases este curso con distancia

Es necesario abrir aulas de 20 alumnos donde antes había 25 y falta espacio en los centros educativos para que los alumnos puedan mantener la distancia interpersonal1,5 metros. Así que la Consejería de Educación va a invertir 16 millones para instalar 190 aulas prefabricadas y así poder cumplir las ratios que permitan acudir a las clases con seguridad por la Covid-19.

De momento, ya se han adquirido 135 módulos y está previsto contar con otros 55 en los próximos días, según ha informado la Consejería de Educación. La medida forma parte del plan elaborado conjuntamente por las consejerías de Sanidad y de Educación y Juventud con el fin de que los niños desarrollen la actividad académica en las mejores condiciones de seguridad ante la situación sanitaria creada por el coronavirus.

De momento, el primer desembolso ya se ha hecho: 13,3 millones de euros para adquirir e instalar las primeras 135 aulas prefabricadas. Colegios como el de Héroes del Dos de Mayo, en Colmenar Viejo, ya cuentan con una de ellas.

Hoy, el Consejo de Gobierno conocerá el procedimiento de emergencia por el que se han comprado estos módulos prefabricados que están siendo instalados en aquellos centros que presentaban la necesidad de generación de espacios adicionales para reducir las ratios a 20 alumnos en el caso de Educación Infantil y Primaria y a 23 en Secundaria.

Estas aulas prefabricadas están pensadas, sobre todo, para lo que se conoce como «aulas burbuja» o grupos estables de convivencia. Es decir, grupos de alumnos que se relacionan sólo entre ellos y no tienen contacto con el resto del centro para evitar la transmisión de la Covid-19.

«Las aulas disponen de salida directa a los patios de los centros, ventilación natural y aislamiento térmico, acústico y, cuando es necesario, disponen de un aseo adosado», asegura la Consejería de Educación. Además, estas construcciones «tienen la misma vida útil que las convencionales, se instalan de una forma rápida y limpia, pueden adaptarse a las necesidades de los centros según las circunstancias y cumplen con todos los estándares técnicos», aseguran desde la consejería que dirige Enrique Ossorio.

La ventaja de estas aulas es que no hay pasillos donde cruzarse con otros compañeros y tienen salida directa al patio de recreo. Además tienen ventilación natural y aislamiento térmico y acústico. De momento, la Comunidad de Madrid ha hecho una compra de 5.000 pupitres escolares para instalar en estos nuevos habitáculos. A estas aulas, se suman otras 44 instalaciones después de que algunos Ayuntamientos hayan cedido espacios tras un acuerdo con la Administración regional.

Así, este curso nos podemos encontrar que se da clase en centros culturales y cívicos, bibliotecas, pabellones deportivos y otras instalaciones de las localidades de Madrid, Anchuelo, Arganda del Rey, San Fernando de Henares, Rivas-Vaciamadrid, Valdilecha, Villalbilla, El Molar, Soto del Real, Pedrezuela, Lozoya, Collado Villalba, Valdemorillo, Pozuelo de Alarcón, Aranjuez, Arroyomolinos, Chapinería, Cubas de la Sagra, Fuenlabrada, Getafe, Móstoles, Parla, Pinto, Valdemoro, Alcorcón, Aranjuez, Arroyomolinos, Leganés y Navalcarnero. Y por si aún no fuera suficiente, las iglesias de la Comunidad de Madrid también han puesto a disposición de las administraciones sus instalaciones para que el curso se desarrolle con la mayor normalidad posible y se eviten los contagios.

Además, la Comunidad de Madrid ha instalado 2.000 mamparas en los colegios e institutos públicos que lo han solicitado. Son mamparas individuales que separan un pupitre de otro y tienen unas medidas de 60 centímetros por 60 centímetros, lo que «garantiza la protección del alumno frente a sus compañeros», aseguran desde Educación. Es la alternativa que se ha buscado a aquellos lugares en los que no hay lugares donde desdoblar clases.

Muchos centros educativos se han lanzado a hacer obras y a habilitar gimnasios o bibliotecas para mantener la educación presencial hasta 2º curso de la ESO, porque en 3º y 4º de Secundaria y todo el Bachillerato se ha optado por el modelo híbrido, que combina la educación a distancia con la presencial. En estos casos, la solución que se está dando para que el aprendizaje llegue a todos los alumnos es la utilización de cámaras y grabaciones en streaming como una solución para los que les toca quedarse en casa. En concreto, la Comunidad ha comprado 6.000 cámaras para que los alumnos puedan seguir las clases. Son móviles, no requieren instalación y permiten filmar documentos, presentaciones y disponen de una webcam potente.