Madrid confinada, Alcalá abierta

Así se vive en dos las dos ciudades separadas por el estado de alarma

Poco más de treinta kilómetros separan la Calle Mayor de Madrid de la homónima calle en Alcalá de Henares. En coche, el trayecto no llega a media hora. Sin embargo, hoy este viaje está prohibido por el confinamiento perimetral impuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez a la capital. Confinamiento del que se ha librado Alcalá de Henares. La ciudad complutense ha quedado fuera de las restricciones contenidas en el decreto del estado de alarma al haber mejorado sus datos epidemiológicos. Una mejoría que, sin embargo, el Gobierno se niega a reconocer a Madrid, a pesar de los datos proporcionados de la Consejería de Salud en la última semana.

El ambiente, en estas dos ciudad no podía ser más diferente. En la capital, la víspera del puente del 12 de octubre se ha vivido en tono menor y enrarecido: terrazas vacías a pesar del buen tiempo y calles lejos de estar abarrotadas. En Alcalá, el inesperado desconfinamiento ha empujado la población a salir a la calle y volver a los bares, siempre respetando las medidas de seguridad. Este primer fin de semana de liberta ha coincidido además con las celebraciones de la Semana Cervantina, tradicional cita otoñal de la ciudad complutense.

La precipitada aprobación del estado de alarma y su confusa formulación ha generado mucha confusión en Alcalá de Henares. El alcalde Javier Rodríguez Palacios, ha pedido a la Comunidad de Madrid que aclare la continuidad de las restricciones en horarios y aforos en comercios y restauración de la ciudad, ante las “numerosas” preguntas formuladas por los vecinos.