Madrid: las más de 50 víctimas del virus que nadie reclamó

Personas sin hogar, mayores que vivían solos... Díaz Ayuso preside esta mañana un acto en la Real Casa de Correos para honrar su memoria

No solo fallecieron víctimas de la pandemia; lo hicieron sin la compañía, el contacto o esa última palabra de aliento de un ser querido, en caso de que lo tuvieran. Más de medio centenar de madrileños falleció en los últimos meses como consecuencia del coronavirus sin que nadie reclamara sus cuerpos. Como recuerdo a su memoria, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, presidirá hoy un homenaje en Puerta del Sol dedicado a todas las víctimas, pero sobre todo a aquellas que se despidieron en una soledad casi total. Una placa en la fachada principal de la Real Casa de Correos, una corona de laurel y la presencia de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (Orcam) servirán para honrar su memoria. La presidenta estará acompañada por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y otros miembros del Gobierno regional.

Este drama se hizo patente el pasado mes de julio, cuando los cuerpos de 59 personas fueron inhumados por el Gobierno regional, concretamente por la Consejería de Justicia, Interior y Víctimas que preside Enrique López, al no haber recibido noticia alguna de sus familiares. Los restos permanecían en el Instituto de Medicina Legal, el conocido como «donut» de la Ciudad de la Justicia, uno de los depósitos provisionales de cadáveres que el Ejecutivo regional tuvo que poner en marcha durante la primera ola de la pandemia. Fue una doble soledad: aunque los hubiesen tenido, sus allegados no podrían haberlos acompañado debido a que la normativa sanitaria impedía la presencia de familiares para evitar la propagación del virus.

Doble soledad

La doble soledad a la que se enfrentaron es el reflejo de uno de los problemas que afronta no solo la sociedad madrileña, sino la sociedad en general: muchos mayores viven solos y mueren, consecuentemente, en las mismas circunstancias. En nuestra región, alrededor de 270.000 personas de 65 años o más viven sin ninguna compañía. Prácticamente, uno de cada diez en esta franja de edad afronta dicha situación. Y de ellos, unos 130.000 se encuentran en la ciudad de Madrid. Más mujeres que hombres: 74% las primeras, 26% los segundos, según las estadísticas del INE.

¿Conclusión? Desgraciadamente, no han sido pocos los casos durante los meses más crudos de la pandemia en los cuales estas personas murieron en soledad. Desde el 1 de marzo hasta el 1 de mayo, los Bomberos llevaron a cabo algo más de 600 aperturas de puerta en la capital, con el resultado de 62 mayores fallecidos en sus casas. Una cifra que, según Seguridad y Emergencias, supone más del doble con respecto al mismo periodo del año anterior: 400 intervenciones de los Bomberos con el saldo de 27 fallecidos en sus hogares.

No hay que olvidar otro de los colectivos que ha sufrido la pandemia en soledad: las personas sin hogar, cuyas muertes suelen producirse sin que nadie guarde luto por ellas. En la capital hay más de 2.700 personas que viven en estas circunstancias, de las cuales unas 650 duermen en la calle y 234 se encuentran alojadas en centros de acogida temporal para inmigrantes. Su edad media es de 47,1 años y seis de cada diez son de nacionalidad extranjera, de acuerdo al registro de Samur Social. Según los datos de Sanidad Mortuoria, 30 personas han fallecido en la vía pública por causa del virus desde el pasado marzo.

En todo caso, los cuerpos de estas 59 personas fueron velados en todo momento y se salvaguardó su dignidad. Los encargados de hacerlo fueron los efectivos del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, así como los de la Unidad Militar de Emergencias (UME).