Ayuso valora pedir a Moncloa un toque de queda para Madrid a propuesta de los sanitarios

Se trata de una de las medidas que está estudiando la Consejería de Sanidad para aplicar una vez decaiga el estado de alarma y debería contar con el respaldo de Moncloa

El Gobierno de la Comunidad de Madrid está en estos momentos valorando establecer un toque de queda en la región e imitar así la medida aprobada en otras ciudades europeas como, por ejemplo, París.

Esta medida supondría establecer un límite horario a todo tipo de actividad y de movimientos por la vía pública. En el caso de la comunidad autónoma madrileña ese toque de queda podría establecerse en torno a las doce de la noche con el fin de no provocar un parón total en la actividad económica y cultural.

Esa medida, adelantada por Abc y que LA RAZÓN ha podido confirmar por fuentes del Ejecutivo madrileño, está siendo valorada por la Consejería de Sanidad: “No hay nada cerrado ni decidido”. Es, por tanto, una más de las medidas que están estudiando aplicar a partir del próximo viernes, una vez decaiga el estado de alarma.

Desde el Ejecutivo del Gobierno de Ayuso aseguran que la posibilidad de establecer un toque de queda fue planteada ayer por parte de los colegios profesionales sanitarios en la reunión que éstos mantuvieron con la presidenta y el consejero de Sanidad.

El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha reconocido este martes que la Comunidad de Madrid estudia pedir al Gobierno de España que aplique el toque de queda para lograr que no haya ningún tipo de movilidad en determinadas horas del día, como se ha decidido en Francia. En un desayuno organizado por Europa Press, Ruiz Escudero ha indicado que la propuesta surgió durante una reunión que mantuvo este lunes con la presidenta regional y los representantes de distintos colegios profesionales de sanitarios. Ha precisado que la Comunidad de Madrid no tiene una cobertura legal para tomar esta decisión, que debe adoptar el Gobierno de España.

El consejero ha explicado que la decisión no sería de aplicación solamente en la Comunidad de Madrid, sino en toda España. “En esta situación que estamos viviendo con la pandemia cualquier opción que implique restricción de la actividad o de la movilidad hay que estudiarla”, ha subrayado. Por el momento, esta idea se ha hablado a nivel interno dentro de la Consejería de Sanidad.

Ruiz Escudero ha apuntado que le sorprendió “gratamente” que este fuera un planteamiento de los colegios profesionales de médicos, de farmacéuticos, de enfermería, de fisioterapeutas y de odontólogos, que pretendían homogeneizar las medidas en todo el territorio y que hubiese cierta previsibilidad en las decisiones

Fuentes del Gobierno de Ayuso reconocen a LA RAZÓN que la orden que se conocerá en los próximos días con el objetivo de dar el relevo al estado de alarma dará, además, continuidad a las medidas aplicadas en las zonas sanitarias confinadas con carácter previo al estado de alarma, situando la salud en primer plano, pero desde el convencimiento de que no es posible otro parón económico.

En este escenario, los responsables sanitarios de la Comunidad de Madrid deberán fijar el umbral de contagios a partir del cual se deberán establecer esas restricciones.

Hay que tener en cuenta en este punto cómo la región ha reducido hasta casi la mitad la tasa de incidencia acumulada (el número de positivos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas) especialmente en los enclaves que soportaban una mayor transmisión del virus.

Falta por saber, por tanto, si ese umbral se fijará en los 500 casos de incidencia acumulada –que fue el requisito inicial puesto sobre la mesa por el ministro Salvador Illa para evitar la aplicación del estado de alarma– o si ese valor se modifica al alza o a la baja. Si finalmente fueran esos 500 casos por cada 100.000 vecinos en las dos últimas semanas el punto de no retorno para actuar, una decena de municipios y distritos de la capital correrían el riesgo de permanecer confinados tras el levantamiento del estado de alarma.

Dentro de la capital, un total de cinco distritos presentan niveles de contagio por encima de ese umbral. Tres de ellos soportan restricciones desde hace semanas, antes incluso de la declaración del estado de alarma. Se trata de Puente de Vallecas, Usera y Villaverde. A ellos se unen Tetuán y Moratalaz.

Villaverde tiene actualmente una tasa de incidencia acumulada de 614,99 con un total de 916 positivos en las últimas dos semanas.

En Usera, la incidencia acumulada es de 550 y los casos de estas dos últimas semanas han sido 769. En Puente de Vallecas, la tasa supera ligeramente la barrera de los 600 casos (623,36) y el número de positivos en 14 días ha ascendido a 1.464.

En Tetuán, por su parte, la incidencia acumulada es algo menor, de 512, y se han detectado en estos 14 últimos días 810 positivos. Finalmente, en Moratalaz, la tasa de incidencia acumulada ha superado por poco el umbral de los 500 con 480 casos positivos en estos 14 días.

Fuera de la capital, también son varios los municipios con una tasa de incidencia acumulada por encima de los 500 positivos. Todos esas localidades cuentan con restricciones en la actualidad, bien sea derivadas de la aplicación del estado de alarma o bien de la imposición de confinamientos perimetrales por parte de la Consejería de Sanidad. Así las cosas, llama la atención la situación actual de Majadahonda, actualmente sin restricciones de movilidad de ningún tipo, y con una incidencia acumulada de 637 casos por cada 100.000 habitantes. Este municipio ha comunicado 458 casos positivos en las últimas dos semanas. Al margen de Majadahonda, también Parla -actualmente bajo estado de alarma- supera ese umbral: tiene una incidencia acumulada de 660.

En Humanes de Madrid, ese nivel de contagios de 511; en Arganda del Rey, de 619; en Colmenar Viejo, de 713. Llama la atención otro dato: con la excepción de Parla, todos los municipios bajo estado de alarma se encuentran ya, apenas una semana después de su entrada en vigor, por debajo del nivel de contagios marcado por el Ministerio de Sanidad para intervenir.