Condenada a dos años y cuatro meses la presidenta de Infancia Libre por sustracción de menores

Le retira la patria potestad durante 4 años y tendrá que indemnizar al padre del menor en 5.000 euros por daños morales. Le acusó de abusar sexualmente del niño aunque la Justicia no le dio la razón

La asociación Infancia Libre, que presidía la ahora condenada, contó con el apoyo de Podemos
La asociación Infancia Libre, que presidía la ahora condenada, contó con el apoyo de Podemos

La presidenta de Infancia Libre, María Sevilla, ha sido condenada a dos años y cuatro meses de prisión por sustracción de menores después de que sustrajera a su hijo en 2019 y lo tuviera apartado de su padre, oculto en una finca de Cuenca sin escolarizar. Ella asegura que lo hizo para evitar que tuviera contacto con su padre a pesar, a quien llevaba años acusando de abusos sexuales al niño (a pesar de que los tribunales nunca le dieron la razón) en el marco de una trama organizada en la que varias madres de su organización (Infancia Libre) argumentaban los mismos hechos para no cumplir el régimen de visitas con los progenitores y que, casualmente, era “validados” por los mismos profesionales: mismo abogado, psiquiatra infantil, pediatras... Fue la Unidad Adscrita a los Juzgados de Plaza Castilla, perteneciente a la Policía Nacional de Madrid, quien destapó el asunto y practicó un goteo de detenciones a las madres de esta asociación lo largo del año pasado.

La sentencia del juzgado de lo penal número 23 de Madrid también condena a Sevilla a pagar las costas del juicio e indemnizar por daños morales a su exmarido con 5.000 euros. Sevilla, que fue detenida el 30 de marzo de 2019, tenía a su hijo en condiciones inapropiadas para un menor. Se había escondido en una finca de Tarancón (Cuenca) junto a su nueva pareja y el hijo que había tenido con ésta. Los menores, según explicaron entonces fuentes policiales, no estaban escolarizados y les sacaban un rato al exterior de la casa para que les diera la luz del sol. El resto del tiempo permanecían con las persianas bajadas y las ventanas cerradas, donde su madre les daba la lección y les enseñaba pasajes de la Biblia.

Aunque la Fiscalía pedía tres años y medio y cuatro años y medio la acusación particular , la condena supera los dos años de prisión por lo que Sevilla entraría en prisión una vez que la sentencia sea firme, ya que aún puede recurrirla.