Ayuso llama al orden a los alcaldes para controlar el «botellón»

El Ayuntamiento de la capital sacará a la calle a 220 policías el fin de semana para evitar que las fiestas nocturnas disparen los contagios

La Comunidad de Madrid pretende evitar botellones y fiestas ya que el 30% de los contagios se producen entre los jóvenes
La Comunidad de Madrid pretende evitar botellones y fiestas ya que el 30% de los contagios se producen entre los jóvenesLa Razón

La Comunidad de Madrid ha remitido una carta a los alcaldes de la región en la que solicita que se refuerce la vigilancia en las zonas donde puede haber fiestas y botellones para evitar contagios. «Queremos pedirle, en todo momento, pero singularmente los fines de semana, que se refuerce la vigilancia en su ciudad mediante una mayor presencia de Policía Municipal en las zonas públicas en las que se suelen celebrar fiestas multitudinarias y en aquellos espacios en los que tradicionalmente se celebran botellones», expone la misiva.

La carta, firmada por los consejeros de Vivienda y Administración Local y Justicia, Interior y Víctimas, David Pérez y Enrique López, respectivamente, alerta de la necesidad de que los jóvenes extremen especialmente la prudencia en sus relaciones sociales «para evitar que pongan en peligro la lucha contra el covid». De paso, recuerdan la necesidad de cumplir con las recomendaciones sanitarias sobre el uso de la mascarilla, el mantenimiento de la distancia de seguridad, evitar botellones, celebraciones multitudinarias y la prohibición de las reuniones de más de seis personas.

En Madrid capital ya se ha anunciado que habrá más vigilancia. Tal y como señalan fuentes del Área de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, este fin de semana habrá más de 220 policías en la capital. Unos efectivos que velarán no solo por la vigilancia nocturna de los «botellones», sino para hacer cumplir las medidas del covid en los 21 distritos de la ciudad. Una cifra similar a la que se estableció con motivo del estado de alarma actualmente vigente.

Desde el Ayuntamiento se subraya el enorme esfuerzo que está desempeñando la corporación municipal para mantener una alta respuesta de vigilancia en las calles. De hecho, en agosto, se contaba con 118 policías, número que se ha ido incrementando paulatinamente hasta prácticamente duplicarse a día de hoy. «Hacemos todos los esfuerzos posibles, pero creo que se puede hacer un esfuerzo mayor por parte de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Estos botellones nos ponen en riesgo a todos y son un punto a cubrir», aseguró ayer por la mañana Inmaculada Sanz, delegada del Área y portavoz municipal. De ahí que haya pedido «mayor implicación» por parte de la Delegación de Gobierno en la lucha contra este fenómeno. Una situación que ha cambiado con respecto a los últimos años: si antes eran «macrobotellones», ahora son «micro»: menos consumidores, pero más diseminados por toda la ciudad. De hecho, «los botellones se han ido adaptando a las nuevas restricciones».