Metro de Madrid estudia adelantar el cierre por el toque de queda

Para el consejero de Transportes deben valorarse los efectos en la movilidad y el “desplome” de la demanda de metro en las últimas horas de la noche, así como en la EMT

Marta Fernández Jara Europa Press

El consejero madrileño de Transportes, Ángel Garrido, ha dicho que será considerada la posibilidad de cerrar el metro antes, cada día, en razón de la caída de la demanda por el toque de queda y el estado de alarma vigentes desde el fin de semana.

Garrido, que ha suscrito esta mañana un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Madrid en materia de inspección del transporte en carretera, ha dicho que tras esta primera semana con el toque de queda será evaluada la demanda del metro para tomar alguna decisión con respecto a la hora de cierre del suburbano.

El consejero ha explicado que el sábado, al término del estado de alarma, hubo un pequeño incremento en el conjunto del transporte, especialmente en la red de autobuses interurbanos y en Cercanías, y un descenso en los autobuses de la empresa Municipal de Transportes (EMT).

Según Garrido, estos movimientos podrían corresponder a que muchos municipios que estaban confinados empezaron a moverse por el conjunto de la Comunidad de Madrid.

En la tarde del sábado terminó el estado de alarma decretado el pasado día 9 por el Gobierno central, y el domingo entró en vigencia un nuevo estado de alarma que prevé restricción de la circulación entre las 23:00 y las 6:00 horas, aunque en la Comunidad de Madrid es entre las 00:00 y las 06:00 horas.

El domingo, ha dicho el consejero, con la entrada en vigor del toque de queda, se produjo una disminución de la movilidad en su conjunto, con un “desplome” de la demanda de metro en las últimas horas de la noche, así como en la EMT.

Para el consejero, los decretos del estado de alarma generan “claramente” efectos en la movilidad. Con respecto al acuerdo suscrito con el Ayuntamiento, Garrido ha explicado que se trata de la inspección en el transporte de personas y mercancías en carreteras de la región, para garantizar que no haya intrusismo y todo funcione “conforme a la legalidad”.

El consejero ha explicado que el año pasado fueron inspeccionados más de 88.000 vehículos en la Comunidad y ha añadido que el fin de este convenio, que se renueva cada cuatro años, es formar a los policías municipales en la tarea de velar por la seguridad de los usuarios y que las mercancías lleguen a su destino, domicilios o supermercados, cumpliendo con la legalidad.