Aranjuez pide al Estado que acepte la propiedad del Mar de Ontígola

La presa, construida en el siglo XVI, tiene un riesgo de hundimiento, y fue cedida al consistorio ribereño en 1996

ontígola

El pleno del Ayuntamiento de Aranjuez ha aprobado por unanimidad pedir a Patrimonio del Estado que acepte la titularidad del Mar de Ontígola, una presa del siglo XVI sobre la que existe un riesgo de colapso y que fue cedida al consistorio ribereño en 1996.

La propuesta recuerda que el Ayuntamiento ya aprobó en 2012 una propuesta de reversión del bien, toda vez que estaba calificado como Tipo A en función del alto riesgo que suponía para los núcleos de población y que su conservación “excede de los medios municipales”, según el informe elaborado entonces por la Directora de Medio Ambiente del consistorio.

Desde entonces, Patrimonio del Estado “no ha dado cumplimiento a ese trámite administrativo”, ha asegurado la concejala ribereña de Patrimonio, Belén Barcala, que ha planteado un mes de plazo para que Patrimonio del Estado resuelva la situación antes de presentar un contencioso-administrativo en los tribunales.

El portavoz del partido local ACIPA, Jesús Blasco, ha denunciado que en 2017 Patrimonio del Estado modificó la catalogación de la presa al Tipo C, reduciendo sus niveles de peligrosidad sin haber acometido obra ninguna, e insistió en señalar que la titularidad de la infraestructura era municipal.

“Queremos que Patrimonio del Estado reconozca que el bien es suyo y que se comprometa a lo que prometieron en su día”, ha dicho Blasco en referencia a la restauración de la presa anunciada en 2006 por el Ministerio de Medio Ambiente, con un presupuesto de 25 millones de euros.

La alcaldesa de Aranjuez, María José Martínez (PP), se ha mostrado “pesimista” y ha vaticinado que “tendremos que ir a los tribunales”.

La presa del Mar de Ontígola, alrededor de la que cual se ha generado un humedal y una reserva natural protegida, fue proyectada en 1561 por Juan Bautista de Toledo en tiempos de Felipe II.

En 1990, las fuertes precipitaciones que cayeron sobre Aranjuez coronaron la presa y provocaron daños en dos de sus paramentos, generando importantes inundaciones en el Real Sitio.