Casi 300 exámenes en las aguas residuales: el arma de Ayuso para anticiparse 48 horas al virus

Este instrumento permite conocer en qué municipios y distritos habrá más ingresos hospitalarios por covid: equivale a hacer miles de PCR en estas zonas

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz AyusoVíctor LerenaEFE

A finales de agosto, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso decidió realizar estudiar serológicos en los barrios del sur de Madrid. Lo que podría parecer una iniciativa puesta en marcha en una parte de la región de forma aleatoria no lo era. La Consejería de Sanidad tenía información fehaciente de que en estos barrios se dispararían los casos en las siguientes semanas. Y así fue. Hace tres semanas, el Ejecutivo regional tomó conciencia de que los contagios en los colegios mayores y residencias de estudiantes también se dispararían, tal y como finalmente ocurrió.

No hay truco ni habilidades adivinatorias. La Comunidad de Madrid ha desarrollado, dentro de su estrategia para afrontar esta segunda ola del virus, una herramienta consistente en analizar las aguas residuales de toda la región con el fin de predecir los puntos en los que existe un mayor riesgo de rebrotes. Un análisis que se realiza tanto por puntos de rastreo como por población estudiada. El Canal de Isabel II ha establecido de hecho un mapa con 293 puntos de muestreo en las redes de alcantarillado y estaciones depuradoras de aguas residuales para buscar fragmentos de SARS-COV-2. Esta herramienta pionera ha sido el arma secreta de Ayuso y su gobierno para contar con predicciones del comportamiento del virus y su impacto en la presión asistencial con varios días de antelación.

De esta forma, el Gobierno tiene capacidad para prevenir entre 24 y 48 horas el número de ingresos hospitalarios relacionados con los contagios al haberse hallado una correlación con las zonas donde se ha encontrado mayor infección en las aguas residuales analizadas. Ya en abril, la Consejería de Medio Ambiente propuso hacer estudios en los sistemas de aguas residuales. Se seleccionó una serie de estaciones. Se tomaron muestras y se realizó un análisis binario para determinar la presencia o ausencia de cadenas de ARN del virus. En mayo se comenzó la búsqueda de laboratorios que, además de la detección de la presencia del virus, pudieran facilitar la cuantificación de trazas de ácido ribonucleico (ARN) del virus. Durante el estado de alarma se realizaron análisis en 27 depuradoras de la región.

En junio un grupo de trabajo de Medio Ambiente y Sanidad, seleccionó las áreas geográficas de interés. Se empezaron a tomar muestras de aguas residuales de forma sistemática en 288 puntos, entre las 157 estaciones que depuran aguas residuales. Las primeras muestras con la nueva metodología se comenzaron a tomar en julio, y, posteriormente, en septiembre, el Gobierno lanzó una nueva versión de la herramienta de seguimiento de la toma de muestras, al que se ha denominado el proyecto Vigía. Fuentes próximas a la presidenta Ayuso reconocen que la elección de los puntos de recogida de muestras es crucial para que los resultados sean relevantes. Finalmente, se ha trabajado sobre 293 zonas.

Según explica Antonio Lastra, el coordinador de Innovación de Red en la Subdirección de I+D+i de Canal de Isabel II, «los análisis sólo podían ser relevantes si los puntos estaban bien elegidos. Los hemos seleccionado de acuerdo a criterios de idoneidad, como su distancia a la zona de influencia a muestrear, y al hecho de que representen a un gran número de personas», explica.

Cada semana se toman varias muestras de cada punto. Se introduce una pértiga con un envase estéril en los pozos. Las muestras se envían, debidamente identificadas y refrigeradas, a los laboratorios, que las analizan para registrar la cantidad de copias de material genético del virus

El Canal de Isabel II ha diseñado un entorno informático con el que en apenas 24 horas esta información está a disposición de las autoridades sanitarias para su consulta, interpretación, y toma de decisiones. Gracias a esta información, se cuenta con un mapa que permite seguir al virus en la región. Hasta el momento y durante los tres últimos meses, se han llevado a cabo 3.644 análisis con alrededor de 300 muestras semanales. La experiencia del equipo multidisciplinar formado por virólogos, epidemiólogos, matemáticos y estadísticos ha demostrado en estos meses la existencia de una relación muy importante de «la presencia del coronavirus con la infectividad y, también, cómo se relaciona de una forma muy llamativa, con el número de ingresos», explica el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero. Según estos estudios, la presencia del virus en las aguas precede al número de ingresos en un tiempo entre 24 y 48 horas.

El objetivo del Gobierno regional es poder realizar internamente esta labor de análisis de las muestras a partir del año que viene. La empresa pública cuenta con analistas y con un laboratorio de aguas depuradas que se está preparando y equipando para asumir esta tarea con las máximas garantías. El análisis de las aguas residuales puede abrir una nueva vía de estudio para la salud pública, ya que de manera habitual contienen restos biológicos de todo tipo de virus: rotavirus, adenovirus, hepatitis, etc. Tanto en este proyecto como en otros que pudieran surgir, el objetivo es poner a disposición de las autoridades sanitarias el estudio del agua residual y el conocimiento del Canal de Isabel II de la red de saneamiento, operación y funcionamiento en la Comunidad de Madrid.