El reponedor de un supermercado, detenido por el asesinato de Velilla

En las últimas horas se ha tomado declaración a una decena de menores y testigos

Mientras continúa la indignación y estupor entre la población de Velilla de San Antonio, de 12.000 habitantes, por el asesinato de Iván Vaquero, los agentes del grupo de la Policía Judicial de la Guardia Civil continúan con la investigación que ayer se saldó con un primer detenido. Es un joven de 26 años, Alberto J. C, que ha sido acusado de ser el presunto homicida, al que la Benemérita detuvo en su centro de trabajo en un supermercado en el que trabaja desde hace tiempo como reponedor.

Antes, se tomó declaración a una decena de menores y a otros posibles testigos con el fin de esclarecer los hechos. En el origen de la brutal paliza están unas pintadas. Al parecer Iván rompió recientemente con su novia y dibujó en algunas paredes de la localidad lo que parecía un mensaje encriptado: «TQMT», que significaba «Te Quiero Mi Todo» dirigido a la joven con la que estaba saliendo y que rompió la relación. Pocos días después dibujó «YA NO TQMT», aunque cambió por un «SI».

La disputa se originó porque, al parecer, Iván recriminó a un chico por unos garabatos que, al parecer, estaba haciendo, encima de las suya y se dispuso a retocarla. Minutos después, según fuentes de la investigación, el chaval, que era menor de edad, volvió acompañado por otros amigos y empezó la pelea. Al poco tiempo de iniciarse la trifulca, Alberto –vive a pocos metros de donde se desarrolló el suceso– se acercó y participó activamente en la paliza. Después de golpearle en todo el cuerpo le patearon la cabeza. A resultas de la agresión sufrió una conmoción cerebral. Inmediatamente acudió en 112, que se puso en contacto con el Summa. También acudió la Policía Local, la Guardia Civil y Protección Civil para después ser trasladado al Hospital de La Princesa donde falleció el pasado domingo.

Paralelamente a la detención, familiares y amigos acudieron a la incineración de Iván en San Fernando de Henares. Según declararon a Efe, José Carlos Asuero, un primo del fallecido: «Estamos fatal, hemos pasado la última noche con mi él y no lo terminamos de encajar que de esta manera te quiten a un ser querido», para añadir, «lo que entendemos es que a raíz de unas pintadas, de unas muestras de cariño de mi primo todo evolucionó en una pelea y en una salvaje agresión hacía su persona que le ocasionó desgraciadamente la muerte».

La alcaldesa de Velilla de San Antonio, Antonia Alcázar, afirmó que «más que con miedo estamos consternados y preocupados porque es la primera vez que pasa en Velilla y es algo que no esperaba nadie. Es un pueblo muy tranquilo y va a volver a ser lo que era». Alcázar precisó que el hermano de la víctima y su madre «están dando un ejemplo de dignidad, a pesar de que hay gente que dice barbaridades, porque de ellos solo salen mensajes pidiendo calma».