¿Qué excepciones está estudiando Madrid para las celebraciones de Navidad en familia?

El Gobierno de Ayuso contempla relajar el toque de queda y el límite para las reuniones sociales si los contagios siguen a la baja

Una grúa trabaja en el montaje del árbol de Navidad en la Puerta del Sol, en Madrid
Una grúa trabaja en el montaje del árbol de Navidad en la Puerta del Sol, en MadridOscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa

La evolución de la pandemia durante las próximas semanas en la Comunidad de Madrid determinará de qué forma podremos celebrar la Navidad y los eventos familiares y sociales asociados a ella. Desde el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, a través de la Consejería de Sanidad, se está dando forma a un documento con medidas específicas para el periodo navideño. La profundidad de este protocolo dependerá fundamentalmente del nivel de contagios que Madrid soporte a mediados de diciembre.

Desde el entorno de la presidenta Ayuso llaman a la «calma» a la hora de detallar qué tipo de excepciones se podrían articular si la evolución epidemiológica sigue siendo positiva. Sólo cuando esté perfectamente definido lo trasladarán a la ciudadanía para evitar caer en errores cometidos desde las administraciones públicas en los meses pasados al trasladarse a la vez varios mensajes sobre una misma realidad. Aunque supervisado por Ayuso, el plan navideño de la Comunidad de Madrid estará elaborado a partir de los criterios de los técnicos y expertos. Dará continuidad al carácter «quirúrgico» que viene definiendo a la estrategia con la que el Gobierno regional encaró la lucha contra el coronavirus una vez recuperó las competencias sanitarias tras el levantamiento del primer estado de alarma.

Buscarán con estas medidas, aclaran fuente regionales, dar con el equilibrio óptimo entre economía y salud así como entre la necesidad de llevar a cabo encuentros familiares y evitar que éstos desemboquen en una tercera ola. Y es que el contexto de estas fiestas navideñas constituyen un cóctel peligroso para la expansión del virus: con temperaturas frías en el exterior, concentración de personas en espacios cerrados y complicaciones sanitarias añadidas al encontrarnos en periodo de transmisión de gripe.

Sobre este escenario, sí hay tres medidas que se están valorando y que aliviarían en alguna medida las restricciones que los madrileños vienen sufriendo en el ejercicio de sus libertades desde hace meses. La primera tiene que ver con la posibilidad de que en algunos días concretos de las fiestas se flexibilice el toque de queda fijado actualmente en Madrid a las doce de la noche. Otro de los puntos en estudio en estos momentos es el que tiene que ver con el límite máximo de personas no convivientes que se pueden reunir tanto en espacios públicos como privados. Ese límite está situado en las seis personas, cifra que choca con la mayoría de las cenas y encuentros que las familias habitúan a celebrar en días como Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo o Reyes. Se trata éste el punto más complicado sobre el que actuar ya que, tal y como ha demostrado la experiencia acumulada por los sanitarios y los rastreadores en estos meses, una parte muy significativa de los contagios tienen como origen reuniones familiares o de amigos en espacios cerrados que se prolongan durante varias horas en las que se relajan las medidas de seguridad como la distancia o la necesidad de llevar mascarilla. Y a ello se une la circunstancia de que en muchas de estas reuniones participan personas mayores, lo que las sitúa en una situación de especial riesgo. «Estamos valorando todos los escenarios y sobre todo, seamos realistas, hay dos cuestiones que preocupan especialmente», subrayó ayer el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, en alusión a la limitación de las reuniones familiares a seis personas y al toque de queda.

Precisamente en relación con la situación de muchas personas mayores se encuentra otra de las medidas que la Consejería de Sanidad está estudiando: la forma en la que las personas mayores que están internadas en residencia puedan desplazarse a los hogares de sus familias durante la Navidad. Para ello se están valorando protocolos de entrada y de salida de los centros que garanticen la seguridad de los mayores y minimicen el riesgo de contagios.

Escudero también apuntó ayer que su departamento está analizando otra serie de circunstancias especiales, como la movilidad de los madrileños que tienen que salir fuera o que vienen a la Comunidad, cómo pueden volver a casa los estudiantes que están haciendo la carrera en la región así como «otro tipo de acontecimientos que siempre rodean a la Navidad».

Todas esas medidas, sin embargo, están sujetas a que los contagios continúen bajando en las próximas semanas. Y precisamente para lograr este objetivo, desde el entorno de la presidenta reconocen que durante estas semanas se van a intensificar medidas que han demostrado dar sus frutos. Entre ellas destacan la continuidad de la mayor campaña de concienciación que ha desarrollado nunca la administración regional madrileña, la extensión de la estrategia de detención mediante test de antígenos y el cierre perimetral de la comunidad durante diez días, entre el 4 y el 14 de diciembre, coincidiendo con el puente de la Constitución. En paralelo, el Gobierno de Ayuso seguirá promoviendo medidas que mejoren la ventilación de los espacios cerrados, especialmente los vinculados con la hostelería. En este contexto, la presidenta presentará hoy las nuevas medidas que pone en marcha en el Gobierno regional para la prevención contra el Covid-19 en los sectores de restauración y hostelería a través del identificativo Garantía Madrid, que distinguirá a aquellos negocios que sigan las recomendaciones realizadas por la administración regional en lo que tiene que ver con la instalación de filtros y de medidores de CO2 en los recintos cerrados. Todo con la vista en el objetivo que la presidenta esbozó ayer: vivir la Navidad con «cierta normalidad».