Las 20 victorias de Ayuso sobre Sánchez

La realización de test covid en las clínicas dentales es la última de las medidas con las que Madrid ha demostrado ir por delante del Gobierno frente al virus. Éste es un balance del «repaso» que Sol ha dado en estos meses a Moncloa en la gestión sanitaria de la pandemia

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, en su discurso de fin de año.
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, en su discurso de fin de año.Servicio Ilustrado (Automático) COMUNIDAD DE MADRID

Actuaciones quirúrgicas, reactivación económica e iniciativas creativas. La estrategia con la que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se ha enfrentado al virus en Madrid contrasta con la inacción del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Ayer, Sol volvió a dar una lección a Moncloa: anunció la firma de un convenio de colaboración con el Colegio de Odontólogos para hacer test de antígenos en las clínicas dentales. El objetivo no es otro que el de tratar de acorralar al virus mediante unos cribados masivos que probablemente comiencen a realizarse en breve también en las farmacias. Es ésta la última de las medidas con las que Ayuso ha demostrado ir por delante del Gobierno central a la hora de combatir la pandemia. Desde marzo hasta hoy, Ayuso ha puesto en marcha una veintena de medidas censuradas o criticadas por Sánchez, que, sin embargo, con el paso de las semanas se han demostrado eficaces.

1. El cierre de los colegios

El 9 de marzo, Madrid decretó el cierre de los colegios para el 11. El resto de las regiones imitaron la iniciativa. Ayuso llevaba dos semanas pidiendo al Ministerio de Sanidad que tomara medidas urgentes. Sin éxito. De hecho, fuentes próximas a la presidenta reconocen que ese día mantuvo una conversación con Sánchez en la que el presidente intentó frenar esta decisión pidiendo unidad de acción.

2. Sin tasas a «vuelos sanitarios»

Ayuso defendió que no era lógico que los aeropuertos cobrasen tasas a los aviones que traían material sanitario. Madrid se lo pidió a Sánchez en la Conferencia de Presidentes del 29 de marzo. Cuatro días después, el 2 de abril, AENA acordó hacerse cargo de ello.

3. Prepararse para lo peor

El 11 de marzo, en una declaración institucional, la presidenta advirtió de que nos esperaban semanas muy duras e insistió en la necesidad de que la población supiera que la previsión de los técnicos sanitarios era que en ese fin de semana asistiríamos a un repunte elevado de contagios y que lo peor ocurriría en las tres semanas siguientes. Así pasó. Mientras tanto, Moncloa hablaba de que la epidemia sería estacional y que podría terminar en dos meses.

4. Fin a las actividades deportivas

Días antes de la declaración del estado de alarma, la presidenta llamó la atención en torno a la urgencia de suspender las competiciones deportivas. La FIFA optó por esta vía. El 11 de marzo, el Gobierno regional decretó el cierre. Mientras tanto, PSOE y Podemos mantuvieron su autorización a grandes concentraciones.

5. El foco de las peluquerías

Ayuso pidió que las peluquerías cerrasen porque eran foco de contagios. El ministro de Sanidad recordó que el Gobierno era la «única autoridad». Desde Moncloa alegaron que este tipo de negocios podían permanecer abiertos por razones de higiene. Moncloa las acabó cerrando en toda España.

6. Rescatar a las empresas

La presidenta alertó del error que supondría dejar de lado a los autónomos y empresarios que estaban teniendo pérdidas diarias y que necesitaban ayuda. Desde el cierre de toda la actividad no esencial a mediados de marzo, reclamó ayudas para autónomos así como para pequeñas y medianas empresas, solicitando que fuera el Gobierno el que asumiera sus cuotas a la Seguridad Social. Semanas después, el 31 de marzo, el Consejo de Ministros aprobó una moratoria de seis meses. Madrid se posicionó en contra de la moratoria y, fruto de ello, en el paquete regional de medidas económicas, se aprobó pagar las cuotas de marzo y abril de los autónomos madrileños.

7. Menús a familias vulnerables

La presidenta defendió que empresas de comida como Telepizza, Rodilla y Viena Capellanes deberían poder ayudar a la administración a llevar alimentos a los alumnos de familias vulnerables. El Gobierno de Sánchez, en un primer momento, no lo autorizó. El PSOE cargó con dureza contra la medida. Finalmente se autorizó. En apenas un mes, la iniciativa llegó a 116 municipios con una media 3.800 menús diarios.

8. Hoteles para maltratadas

La jefa del Ejecutivo madrileño mantuvo que se debía cambiar la orden ministerial que decretaba el cierre de los hoteles. Según su diagnóstico, se podrían utilizar sus instalaciones para dar alojamiento a los sanitarios, a los turistas atrapados y a las mujeres víctimas de violencia de género. El Consejo de Ministros aprobó dos días después que los alojamientos turísticos pudieran albergar a víctimas de violencia de género y a sus hijos durante el estado de alarma.

9. Alerta: faltan mascarillas

Díaz Ayuso lamentó de forma reiterada que a los gobiernos autonómicos no se les dejaba comprar material sanitario; tampoco se les ayudó desde Moncloa. El tiempo terminó dando la razón a la presidenta. La Comunidad estuvo comprando antes de la implantación del mando único el 14 de marzo. A partir de este día, Madrid estuvo días sin posibilidad de adquirir material. El 20 de marzo, Ayuso denunció esta situación: no llegaban mascarillas suficientes. Moncloa acabó autorizando la compra autonómica. A partir de ahí, en apenas dos semanas, llegaron a Madrid cuatro aviones con más de 332 toneladas de material. Una cantidad seis veces superior a la facilitada por Sánchez e Illa.

10. Venta ambulante en pueblos

Subrayó que se debía permitir la venta ambulante de productos de primera necesidad en los municipios pequeños, como los de la Sierra que no disponen de comercios. Recibió la autorización de Moncloa y dos días después Madrid aprobó una orden que ha ayudado a abastecer a los pequeños municipios sin puntos de alimentación.

11. Transparencia en las cifras

La presidenta aseguró que Cataluña estaba peor en cifras y que otras regiones no estaban haciendo el cómputo como Madrid, como finalmente se demostró. El 15 de abril, un mes después del inicio de la crisis, Cataluña modificó el sistema de cómputo de los casos de fallecidos para empezar a incluir también los muertos en residencias o domicilios y no sólo los de los hospitales. Madrid los contabilizó desde el principio, a través de Sanidad Mortuoria, aunque al Ministerio sólo se le facilitaba el dato de los fallecidos positivos por PCR, que era el que solicitaba.

12. Conocer el alcance del virus

Ayuso, en la videoconferencia de presidentes del 5 de abril, pidió a Sánchez una estrategia clara para conocer el comportamiento del coronavirus en España, con la realización de test rápidos selectivos a grupos de población. El Gobierno, dos días después, desveló que planeaba hacer test a 30.000 familias para conocer la expansión del coronavirus en España.

13. Oxígeno a los alcaldes

Pidió a Sánchez que los consistorios no tuvieran que preamortizar deuda y que pudieran disponer de su superávit. Semanas después, el Gobierno comunicó a la Federación de Municipios que los ayuntamientos iban a poder utilizar remanentes de tesorería por valor de 7.000 millones para afrontar gastos derivados de la pandemia.

14. Cribados masivos con test

Ayuso planteó que los test masivos a la población eran la mejor estrategia para localizar al que contagia y que el resto de la gente pudiera hacer su vida normal. En septiembre, Madrid adquirió 5 millones de test rápidos de antígenos para centros hospitalarios y de Atención Primaria. La Comisión Europea ha terminado avalando su uso.

15. Controles en Barajas

Reclamó que era necesario pedir test en origen en los aeropuertos. Lo pidió durante seis meses, hasta que el Gobierno avaló la medida. Aunque sólo será obligatoria la prueba PCR en origen a los visitantes de países considerados de riesgo. Nada más conocerse la existencia de una una nueva cepa del virus en Reino Unido, la presidenta madrileña fue la primera en exigir el cierre de los vuelos con este país. Moncloa, tarde también, optó por este cierre. Ahora, se ha demostrado que la variante británica del virus entró en Madrid por Barajas.

16. Confinar zonas básicas de salud

La presidenta optó por restricciones en áreas más pequeñas, como nuestras zonas básicas de salud. Acusaron a Ayuso de segregar y discriminar a los barrios más vulnerables, pero la estrategia ha funcionado, frente a la idea del Gobierno central de cerrar toda la capital, como obligó con la declaración del Estado de Alarma.

17. Cierre perimetral por días

Ayuso pidió a Moncloa que permitiese a Madrid cerrar perimetralmente la región por días y no por semanas. Tras desacreditar la propuesta, finalmente Sánchez e Illa dieron la razón a Sol. Permitieron que Madrid cerrara sólo los puentes de Todos los Santos y de La Almudena.

18. Test en farmacias

Durante más de un mes, Ayuso pidió al Ejecutivo de Sánchez que deje a Madrid hacer pruebas de antígenos en las farmacias, de acuerdo con las sociedades médicas. Lo pidió por todas las vías, incluso a través de la Agencia Española del Medicamento, que dijo que no. Ahora, el Ministerio de Sanidad ha dado su visto bueno a la iniciativa aunque con algunas condiciones.

Acertar en el diagnóstico

19. «Un confinamiento para ganar tiempo y triplicar las camas UCI»

La presidenta señaló a principios de marzo que, ante la evidencia de que el virus no tenía cura, el único remedio pasaba por el confinamiento, ya que mientras la Comunidad triplicaba las UCI, había que ganar tiempo. La Consejería de Sanidad triplicó las camas UCI en los hospitales, que pasaron de 540 a casi 1.900. Gracias al confinamiento y al cese de actividad, bajaron otro tipo de urgencias como los accidentes laborales o de tráfico, permitiendo centrar la atención asistencial en el coronavirus.

20. «Anticiparse a una segunda ola en otoño»

La presidenta, a partir de los informes de los expertos sanitarios de la Comunidad, aseguró que el impacto de esta pandemia seguramente se extendería hasta dos años. Precisamente por esta razón, defendió la necesidad de tener clara una estrategia ante una posible ola en otoño. A mediados de abril, aseguró que Madrid tomaría medidas de prevención individual seguramente durante dos años. Por su parte, el Gobierno de Sánchez, el 11 de marzo, calculaba que el último caso de coronavirus podría registrarse en verano.