El Carnaval más irresponsable: la Policía desmantela en Madrid más de 250 fiestas ilegales

Los agentes han actuado en domicilios particulares, pisos de alquiler turístico, locales de ocio y establecimientos de otro tipo

La Policía Municipal de Madrid ha cancelado las noches del viernes y del sábado algo más de 250 fiestas ilegales celebradas por toda la ciudad, la mayoría en el Centro, en domicilios particulares, pisos de alquiler turístico, locales de ocio y establecimientos de otro tipo.

Así lo ha indicado en unas declaraciones en Telemadrid recogidas por Europa Press el comisario de la Policía Municipal, José Luis Morcillo, quien ha detallado que la noche del viernes fue mucho más tranquila que la de ayer sábado, que es el día con más intervenciones de este tipo en lo que llevamos de mes. A todo ello contribuyó el buen tiempo y las festividades de Carnaval y San Valentín.

Morcillo ha indicado que el perfil de los asistentes a estas juergas ilegales son jóvenes de entre veintitantos y treintaypocos años, que cada vez conocen mejor las tácticas policiales y por eso no algunos no abren las puertas. Ya dentro, se van atrincherando y ante la entrada de los agentes se esconden en habitaciones o debajo de las camas. También cierran puertas o ventanas para evitar que nadie les vea o les oiga.

En ocasiones, los policías han tenido que utilizar grandes mazas para acceder a los locales y muchos de ellos presentaban muy malas condiciones de seguridad “y puede haber una desgracia”. “En una de estas fiestas junto a la estancia donde estaban había un almacén de líquidos inflamables”, ha indicado el comisario.

Una de las actuaciones más destacadas se llevó a cabo en un sótano de local comercial alquilado como piso turístico en la zona de Ópera y en un restaurante en el distrito de Chamberí, donde había en total 82 personas, algunas de ellas menores, ha informado a Europa Press una portavoz del Cuerpo Local.

La moda de los pisos turísticos

La intervención más importante tuvo lugar en la calle Espejo sobre la 1.45 horas la madrugada, en un sótano de un local comercial, cuyos vecinos habían llamado al 092 por el excesivo ruido que soportaban, así como el sonido de gran acumulación de personas. Uno de los vecinos alertaba de que dentro podían haber más de medio centenar de jóvenes.

Los agentes comprobaron que el establecimiento solo tenía una entrada y no había salida de emergencia. Se trataba de un antiguo comercio minorista que se alquilaba como piso turístico en Internet. El local cuenta con una planta baja de unos 50 metros cuadrados a la cual se accede a través de una escalera de bajada de unos tres metros. Asimismo, dispone de una primera planta de unos 40 metros cuadrados a la que se accede a través de una escalera de unos ocho metros.

Los policías oyeron voces y discusiones entre los asistentes porque algunos querían salir y otros se negaban a abrir la puerta, trancada con varias cerraduras. Ante la negativa a abrir a la autoridad, avisaron a las Unidades Centrales de Seguridad (UCES) que, dado el peligro que suponía esa fiesta para la salud de los asistentes, tiraron la puerta abajo y entraron, detectando a 66 personas dentro, 11 de ellos menores, por lo que sus padres fueron avisados.

Fueron desalojados y denunciados todos por la normativa antiCovid. También se encontró drogas, por lo que los policías pusie4ron cuatro denuncias por tenencia de droga. Además, comprobaron que habían colocado colchones en las puertas y ventanas para intentar insonorizar la estancia.

Por otro lado, la Policía Municipal canceló anoche otra fiesta ilegal, que se celebraba en un restaurante de la calle Covarrubias, en el distrito de Chamberí, donde descubrieron 16 personas escondidas y formularon 32 propuestas de sanción por saltarse el toque de queda y por no mantener la distancia de seguridad, han indicado las mismas fuentes.

90 propuestas de sanción en la calle Huertas

Agentes de la Policía Nacional han desmantelado la pasada noche dos fiestas en el distrito Centro de Madrid levantando 90 propuestas de sanción y practicado ocio arrestos. Tal y como informan desde la jefatura del cuerpo en Madrid, en una de ellas, que se llevaba a cabo en un establecimiento de ocio de la calle Huertas, se han levantado 45 actas por incumplir la normativa en materia higiénico sanitaria, y además se ha sancionado al establecimiento por exceder el aforo permitido.

La otra fiesta desmantelada se desarrollaba en un piso turístico de la calle Cádiz donde se encontraban más de cincuenta jóvenes reunidos. Los hechos tuvieron lugar durante la madrugada del sábado y en el lugar se practicaron ocho detenciones, seis varones y una mujer de entre 24 y 27 años y un varón de 52, todos españoles, como presuntos responsables de delitos de atentado a agentes de la autoridad y detención ilegal, ya que cuando los agentes se personaron en el lugar, los organizadores no permitían la salida de los asistentes.

Cuando los agentes se encontraban en las inmediaciones de la vivienda, parte de los asistentes organizaron una salida rápida para tratar de arrollar a los policías y evitar ser sancionados. Se levantaron 45 propuestas de sanción a los asistentes por incumplimiento de las medidas anti COVID establecidas y además se incautaron diversas sustancias estupefacientes. Los agentes también tuvieron que rescatar a un joven del patio de luces que tratando de escapar quedó atrapado en el lugar.