Madrid acomete la cubrición de la M-30 bajo el antiguo campo del Atlético

Las obras se prolongarán durante 20 meses con un presupuesto base de 69 millones de euros

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, presentó este miércoles el plan para cubrir la M-30 a su paso por el antiguo Vicente Calderón, que se alargará durante 20 meses y tiene un presupuesto base de licitación de 69 millones de euros. Un proyecto sobre el que el regidor apuntó que es la operación urbana “más importante” del siglo en “toda Europa”.

Durante el acto, celebrado en la Casa del Reloj, el alcalde explicó que las obras comenzarán el segundo semestre de este año y supondrán la construcción de una estructura de 620 metros de longitud y 40 metros de anchura, lo que “supondrá una mejora de la seguridad de la vía y de la calidad del aire de la zona”.

El proyecto será aprobado este jueves 18 en Junta de Gobierno, una vez recibida la perceptiva autorización de la Confederación Hidrográfica del Tajo.

El proyecto se enmarca en Madrid Río
El proyecto se enmarca en Madrid Río FOTO: Madrid Río

Al acto asistieron también la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero; y los concejales de Arganzuela, Cayetana Hernández de la Riva, y de Carabanchel, Álvaro González.

Durante las obras, se mantendrá la circulación de la M30 por el desvío provisional, que será demolido una vez finalicen los trabajos. Solo las zonas de cubierta próximas a las actuales bocas del túnel deberán realizarse montando las vigas en horario nocturno con cortes puntuales de tráfico.

El pasado mes de noviembre, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, participó junto con el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo; y el presidente de la Junta de Compensación, Javier Rodríguez Heredia, en la presentación del proyecto Nuevo Mahou-Calderón tras la finalización de las obras de urbanización de la primera fase, que dará paso a las obras de edificación dentro de la renovación urbana y de mejora del entorno de Madrid Río a su paso por el distrito de Arganzuela.

El proyecto ‘Ribera del Calderón’ incluye 1.312 viviendas, además del anunciado soterramiento de la M-30.

La fachada del túnel hacia el río estará formada por un paño de granito que dé continuidad al ya ejecutado y contará con tres miradores que volarán sobre el cauce para generar nuevas perspectivas del parque. Para hacer más amable la nueva fachada, se articulará con el río a través de un talud verde en el que se plantarán árboles y vegetación para integrarla con el paisaje del entorno. Una vez culminada la estructura, que correrá a cargo del Área de Obras y Equipamientos, la Junta de Compensación del desarrollo Mahou-Vicente Calderón procederá a la ejecución del parque sobre su cubierta con los mismos criterios paisajísticos y de diseño de Madrid Rio. Esta infraestructura permitirá culminar el parque Madrid Río, completando la continuidad ambiental, peatonal y paisajística de uno de los proyectos de transformación urbana más importantes de la ciudad en este siglo.

La solución proyectada mantiene el trazado actual de la M-30, que une las dos bocas del túnel existente, permitiendo la entrada desde la calle San Epifanio, y supondrá una mejora de la seguridad de la vía y de la calidad del aire de la zona.

Además del túnel, se prevén dos cuartos técnicos para albergar todas las instalaciones necesarias para ventilación, transformadores de energía eléctrica y escaleras de emergencia.

Según el Ayuntamiento, la estructura de la cubierta constará de muros de hormigón armado en los laterales y vigas prefabricadas de hormigón pretensado apoyados sobre estos muros, cuya cimentación se realizará con pilotes perforados de hormigón armado calculados para “salvar” la estructura de cimentación del antiguo estadio del Atlético de Madrid y el túnel ferroviario de Cercanías.

Durante su intervención, Martínez-Almeida ha puesto en valor “este extraordinario proyecto que nos permite culminar la operación de transformación urbana más importante en este siglo en cualquier capital europea como fue el soterramiento de la M-30”. Una operación que “ejemplifica” que desde el Ayuntamiento de Madrid se sigue trabajando a pesar de las dificultades actuales como consecuencia de la pandemia. “No renunciamos a la ambición de un Madrid futuro”, ha manifestado el regidor, que ha explicado que este proyecto combina dos premisas importantes, por un lado “la sostenibilidad y, por tanto, la adecuación a los estándares que cualquier ciudad del siglo XXI debe tener” y por otro, la preservación de la calidad de vida de los vecinos.

La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, por su parte, ha mostrado su satisfacción porque esta es una de las grandes obras de su área de Gobierno no solo por la importancia económica del proyecto, sino también porque “remata el proyecto de la M-30 y Madrid Río, una de las obras más importantes transformadoras de la ciudad”. Además, la delegada ha explicado que las obras se realizarán “sin grandes perjuicios para los madrileños ya que no va a haber cortes de tráfico sustanciales”.