Almeida: “Pablo Iglesias, ante el Rey, es como un niño enfurruñado”

El alcalde de Madrid calificó de “pueril” que el máximo líder de Podemos no aplaudiese ni al Jefe del Estado ni a la presidenta del Congreso

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, visita las obras de remodelación de la calle de Alcalá entre la M-30 y Quintana
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, visita las obras de remodelación de la calle de Alcalá entre la M-30 y QuintanaFernando AlvaradoEFE

Pataleta política y social. La una va unida a la otra. Y no sabemos cuál va primero. El alcalde de Madrid y portavoz nacional del Partido Popular, José Luis Martínez Almeida, se mofó de la actitud del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, durante los actos de recuerdo del 23-F en el Congreso, donde “parecía un niño enfurruñado que cruza los brazos y mira con cara de que no quiere estar ahí”.

Durante un acto en la calle Alcalá, el portavoz nacional del PP consideró que la imagen de Iglesias fue “pueril e infantil”, y lamentó que se comportase “como un niño pequeño delante del Rey”.

Almeida insistió en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, debe cesar, “sin lugar a dudas”, a todos los integrantes de su Gobierno de coalición que “piensan que no vivimos en una democracia plena”.

Además, lamentó que “amparan los disturbios o que estén en el Gobierno los de la cortesía institucional”.

El vicepresidente evitó también aplaudir el discurso de la presidenta de la Cámara Baja Meritxell Batet en el que ensalzó la figura del Rey emérito por su talante en el golpe de Estado del 23-F.

En otro orden de cosas, Martínez-Almeida, demandó este miércoles al PSOE que, “por una vez, renuncie a los actos del 8 de marzo” y que mande un “mensaje simbólico” a la población para evitar concentraciones e introducir mensajes que “puedan llevar a equívocos”.

Lo ha dicho después de que la Delegación de Gobierno en la Comunidad de Madrid afirmase que se van a permitir manifestaciones de 500 personas coincidiendo con el Día de la Mujer.

Ante esta situación, el regidor madrileño reclamó “prudencia total y absoluta” ante la situación de pandemia que se está viviendo, porque “la misión de las instituciones es no mandar mensajes equívocos”.

En este sentido, Almeida recordó que durante todo este año “se han suspendido numerosas concentraciones”. Además, señaló que “todo el mundo sabe que no se mantienen las distancias y que es muy difícil controlar a 500 personas”.