Parroquía

La iglesia Virgen de la Paloma reabre tras la explosión: “Cuánto echamos de menos a Javier, Stefko, David y Rubén”

Alrededor de 150 personas asistieron ayer a una emotiva ceremonia dos meses después del siniestro registrado en el 98 de la calle Toledo que costó la vida a cuatro personas

Eucaristía celebrada en la iglesia Virgen de la Paloma, en Madrid
Eucaristía celebrada en la iglesia Virgen de la Paloma, en MadridEduardo Parra

Unas 150 personas han asistido esta tarde a la reapertura de la iglesia de la Virgen de la Paloma, patrona popular de Madrid, con una misa homenaje a las cuatro víctimas de la explosión hace dos meses en la calle Toledo número 98. “En medio del dolor, San José ha trabajado silenciosamente, con corazón de padre, y nos ha reunido hoy en familias”, han sido las palabras con las que ha dado la bienvenida el párroco de la iglesia Virgen de la Paloma, padre Gabriel Benedicto, a los 150 invitados presentes en la eucaristía, que ha comenzado a las 13 horas, y a varios centenares de personas cercanas que han seguido la retransmisión por el canal YouTube de la parroquia.

A todos ellos, el sacerdote les ha recordado que Dios “no es indiferente ante nuestro sufrimiento y sabe cuánto echamos de menos a Javier, a Stefko, a David, y a Rubén”. “Por eso hoy nos ha convocado para consolarnos y darnos su fortaleza, la cual se manifiesta en medio de nuestra debilidad”, ha añadido. Benedicto ha evocado, uno por uno, los semblantes de las cuatro personas que murieron el pasado 20 de enero al explotar el edificio parroquial de la calle Toledo a causa del gas que entró desde la calle.

Así, el padre Gabriel ha recordado al sacerdote de la parroquia Rubén Pérez Ayala, de 36 años; a su amigo David Santos, padre de familia de 35 años, que acudió a echarle una mano apenas unos minutos antes de la tragedia; al albañil toledano Javier Gandía, de 45 años, que trabajaba en la zona; y a Stefko Ivanov, de nacionalidad búlgara, que pasaba por allí en el momento de la explosión y estaba a punto de cumplir los 47 años.

Hoy, de alguna manera, el cielo y la tierra se unen. Le pedimos al Señor que nos conceda paz y que podamos mirar siempre el dolor de los demás. Hoy todos somos parte de estas cuatro familias y hoy el Señor quiere consolarnos a todos”, decía también en la homilía.

Y añadía: “Yo le pido a Dios a que podamos mirar ahora con esperanza al futuro y que san José, que tuvo que abrazar una realidad que no había elegido, nos ayude a abrazar esta historia que forma parte ya de la historia de La Paloma, de cada uno de nosotros, como un punto de partida de una historia nueva, donde él es capaz de abrir un futuro y de reconstruir algo que sea eterno”.

Vista de la primera eucaristía celebrada en la iglesia Virgen de la Paloma, en Madrid, tras la trágica explosión de gas
Vista de la primera eucaristía celebrada en la iglesia Virgen de la Paloma, en Madrid, tras la trágica explosión de gasEduardo Parra

En esta liturgia se ha recordado también a los niños y profesores del colegio La Salle, y a los ancianos y trabajadores de la residencia La Paloma, que vivieron la explosión sin sufrir daños personales. Todos ellos estaban representados en la misa, al igual que los vecinos y comerciantes, especialmente los que aún no han podido volver a sus casas.

El edificio que explotó al soltarse el conducto del gas bajo la acera de la calle Toledo 98 permanece clausurado a la espera de informes técnicos, ha indicado la parroquia en el mismo comunicado.