Alfonso Serrano: “Sin una amplia victoria de Ayuso la libertad está en riesgo”

El director de campaña de la candidata popular dice que el PP ha movilizado a 13.000 personas y organizará 1.200 actos en la campaña

Alfonso Serrano, jefe de campaña de la Presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso
Alfonso Serrano, jefe de campaña de la Presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso FOTO: Alberto R. Roldán

En una campaña hay una parte emocional, en la que tradicionalmente ha estado instalada la izquierda, y otra racional, más vinculada a la derecha, dice Alfonso Serrano, director de campaña de Isabel Díaz Ayuso. Y esta vez cree que la candidata que tienen los populares para Madrid es capaz de conjugar ambas cosas. «No hay nadie que conecte emocionalmente mejor con los madrileños que ella y al mismo tiempo defienda un modelo de gestión: la colaboración público-privada o la conciliación entre economía y salud. Es la primera vez que alguien lo consigue en política en tan poco tiempo», asegura. Partiendo de esa base, Serrano se esfuerza ahora por que cale un mensaje claro en el electorado madrileño: «es necesario conseguir una mayoría amplia para nuestro proyecto, lo importante es que la gente que comparte el proyecto de Ayuso vote porque, si no, el día 4 puede que nos encontremos con el abrazo de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez y ese es un riesgo del que la gente tiene que ser consciente».

El eslogan

¿A quién se le ocurrió que el lema de esta campaña fuera «libertad»? Serrano cuenta que fue Ayuso la que escribió su propio discurso con el que anunció la disolución de la Asamblea y convocó elecciones anticipadas. Lanzó la dicotomía «socialismo o libertad» en el arranque de la precampaña y, a partir de ahí, se empezó a trabajar en torno a esta idea. «Ayuso representa una de ellas: libertad y el éxito de esta palabra radica en que es un mensaje que han interiorizado muy bien los madrileños. Libertad es una palabra muy amplia que luego hay que llevarla a la vida diaria y está claro que la gente quiere libertad para abrir negocios, para poder elegir colegio, hospital o médico, para tener la posibilidad de pagar unos impuestos justos y progresivos. Hemos visto que el mensaje calaba y que quien mejor defendía ese concepto era Isabel Díaz Ayuso. No nos apropiamos de conceptos o símbolos, pero si otros se avergüenzan de utilizarlos es su problema».

El mensaje

Los populares parten de la idea de que la experiencia del multipartidismo «no está saliendo excesivamente bien, por eso los madrileños demandan certidumbre, seguridad y estabilidad. ¿Cómo se consigue eso? Solamente con un gobierno que tenga mayoría absoluta». Los populares están incidiendo en esta campaña en cuestiones económicas. Madrid representa el 19% del PIB, por eso consideran que si a la Comunidad le va mal, a España le irá peor. «El hecho de conjugar economía y salud nos ha venido bien. Y también a España, porque cuando salgamos de la pandemia nos vamos a recuperar cuanto antes. Hay que tener en cuenta que el 67% de los fondos que van a la caja de la solidaridad de las comunidades autónomas salen de Madrid».

Los nuevos votantes

El director de campaña de Ayuso cree que la conciliación de la economía y la salud durante la pandemia ha sido una fórmula que ha funcionado para captar a futuros votantes que nunca antes habían pensado apoyar la candidatura de Díaz Ayuso. «Esa fórmula la ha entendido e interiorizado todo el mundo. Personas de izquierda la han valorado más allá del discurso puro de un partido como el de Gabilondo o Iglesias. Que Ayuso diga que va a bajar los impuestos, que va a eliminar trabas burocráticas y que, siendo responsables, vamos a seguir conjugando economía y salud para que un negocio siga abierto, puede ser un mensaje muy potente para que un indeciso se decante por el PP. En eso estamos viendo que ésta es una campaña atípica porque hay votantes del PSOE que esta vez van a votar a Díaz Ayuso.

La campaña que vuela

Más allá de la campaña organizada por el partido, hay otra paralela «fuera de control del partido», dice Serrano. «La gente diseña carteles, camisetas, lanza vídeos , crea ramos, repostería...que no pasa por la dirección del partido. Esa parte de la campaña es de los madrileños y eso es muy bonito. En los barrios obreros te das cuenta que la gente no quiere hacerse selfies con Gabilondo ni Iglesias, pero sí con Ayuso».

Las encuestas

«Son una herramienta de trabajo, pero hay que tomarlas en cuenta en su justa medida. Nos ayudan en la toma de decisiones, en la parte más cualitativa, sobre las preocupaciones de la gente o sobre los ejes en torno a los cuales debe girar la campaña», dice Serrano.

Lo que desde el partido sí aprecian es una correlación entre lo que dicen los sondeos y lo que se palpa luego a pie de calle. Pero uno de los riesgos que encuentra Serrano es en la posibilidad de caer en la autocomplacencia por las previsiones favorables que hasta ahora arrojan las encuestas. «No hay que confiarse», repite con insistencia.

El equipo

El partido cuenta en Madrid con un equipo cercano al centenar de personas movilizado para la campaña al que se han unido 13.000 voluntarios. Es una de las novedades de esta campaña. «Cuando se convocaron las elecciones, empezó a llamar mucha gente preguntando en qué podía ayudar. Creamos un buzón y en dos días se apuntaron 12.000 personas que ayudan a difundir en redes los contenidos del partido. Nos pusimos en contacto con ellos después para decirles si querían hacer algo más y nos contestaron 3.000. Así que de éstos, tenemos 1.000 interventores apoderados, el 95% de los cuales no eran afiliados. Otros 400 nos han dado ideas de diseño e imagen. Esto nos ha ayudado a tener mayor músculo».

Actos

El partido prevé realizar más de 1.200 actos en esta campaña, más allá de la agenda de la presidenta regional.

Un repetidor en dirección de campañas

Ha sido el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid en la última legislatura, además de vicesecretario de Organización y Electoral del PP de Madrid. Ayuso le pidió que fuera otra vez su director de campaña cuando disolvió la Asamblea y ahora concentra todos sus esfuerzos en conseguir que la candidata popular consiga el mayor apoyo posible. Metido de lleno en el fragor de la campaña, dice que no sabe en qué día de la semana se encuentra y que arranca a diario las hojas del calendario en esa cuenta atrás hacia el 4-M.