Agentes de la Policía Nacional en la calle Ayala de Madrid, en del distrito de Salamanca, donde ayer un hombre, ya detenido, ha intentado atracar una joyería
Agentes de la Policía Nacional en la calle Ayala de Madrid, en del distrito de Salamanca, donde ayer un hombre, ya detenido, ha intentado atracar una joyeríaFERNANDO VILLAREFE

El atracador de la joyería de Ayala, un georgiano con numerosos antecedentes

Destrozó a martillazos el interior del establecimiento para llevarse el botín antes de ser detenido

El hombre arrestado este martes por atracar una joyería en el distrito de Salamanca de Madrid portaba una careta con un rostro humano y amenazó al empleado del establecimiento con un subfusil, tipo Uzi, y una pistola, ambas armas simuladas, según han informado fuentes policiales.

El suceso ha ocurrido poco antes de las dos de la tarde en la joyería L’Ermitage, ubicada en el número 25 de la calle de Ayala, esquina con la calle Lagasca, de Madrid.

Según las fuentes, el arrestado ha entrado al establecimiento con estas dos armas simuladas y ocultando su rostro con una careta humana. Los investigadores descartan por el momento la participación de más personas en el atraco.

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En el interior de la tienda se ha producido un forcejeo con el empleado de la joyería y el atracador le ha intentado retener en su interior, mientras destrozaba a martillazos el interior del establecimiento para llevarse el botín.

Al ver la situación, un policía nacional, que ha sido el primero en personarse en el lugar, efectuó dos detonaciones intimidatorias con su arma reglamentaria.

A consecuencia de estos disparos han saltado algunos cristales y esas esquirlas han herido al empleado de la joyería, afectado en el abdomen, y al propio policía en el rostro.

Según han relatado varios testigos, en el momento del atraco se han escuchado dos disparos y el empleado ha salido de la tienda para esconderse en el local de al lado, que es de los mismos propietarios.

Sin embargo, antes de llegar al establecimiento ha caído desplomado al suelo ante la mirada de los viandantes.

El trabajador, de 47 años, ha sido trasladado por Samur-Protección Civil al hospital Gregorio Marañón, con pronóstico reservado.

Por su parte, el agente se encuentra en la clínica Nuestra Señora de América con un cuadro leve y ha necesitado varios puntos de sutura en la ceja.

La Policía Nacional ha mantenido acordonada la zona e investiga el suceso.

El detenido es un hombre de 31 años de origen georgiano que tiene muchos antecedentes por delitos similares. Tras ser reconocido en el hospital, prestó declaración en la Jefatura Superior de Policía.