Madrid lamenta que la Ley Celaá lance un mensaje a los alumnos de “desprecio al esfuerzo”

El consejero de Educación, Enrique Ossorio, afirma que se provocan desigualdades entre autonomías al permitir que estudiantes con suspensos puedan evaluarse en la EBAU

El consejero de Educación en funciones de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio
El consejero de Educación en funciones de la Comunidad de Madrid, Enrique OssorioCristina BejaranoLa Razón

El consejero de Educación en funciones de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, ha reprochado que la Ley Celaá lance “un mal mensaje a los alumnos de desprecio al esfuerzo” y provoque desigualdades entre las comunidades autónomas al permitir que estudiantes con suspensos puedan evaluarse en la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU).

En una entrevista en ‘Onda Madrid’, el portavoz del Gobierno en funciones ha detallado las características de cómo se va a desarrollar este año estas pruebas, que arrancan este lunes en seis universidades de la Comunidad de Madrid.

El primer lugar ha señalado que las medidas de precaución de cara a los exámenes para evitar riesgos frente al Covid son “exactamente” las mismas que el pasado año dado que hay que ser “prudentes” aunque la situación sea mucho mejor si bien hay que tener en cuenta que se pueden producir aglomeraciones en la convocatoria.

“Es bueno ser prudentes”, ha recalcado el portavoz del Gobierno regional, quien ha precisado que se mantiene el modelo del año pasado de que los alumnos puedan responder a preguntas de los dos bloques que se les propone dado que este año las clases han sido semipresenciales.

Por ello, “la prueba será más sencilla” que en años anteriores a la pandemia para que los alumnos no salgan perjudicados como consecuencia del Covid.

De igual modo, ha explicado que los alumnos que no se puedan presentar estos días con causas justificadas y de extrema gravedad podrán presentarse a la prueba extraodinaria para que la posibilidad de matricularse siga siendo buena.

Respecto a la Ley Celaá, Ossorio ha insistido en que es “una auténtica barbaridad” que se permita presentarse a esta prueba a estudiantes con suspensos reconociendo que el año que viene esa circunstancia se aplicará en Madrid porque lo obliga la normativa.

Considera que supone lanzar “un mal mensaje a los alumnos de desprecio al esfuerzo” dando lugar a desigualdades entre CCAA ya que alumnos madrileños van a tener que competir con alumnos de otras regiones que se han presentado a las pruebas con suspensos.

“No tiene ningún sentido. Eso no lo podemos cambiar y regirá en Madrid desgraciadamente”, se ha lamentado reiterando que se impongan directrices semejantes en toda España en cuestiones relativas como las preguntas o el sistema de corrección.

A preguntas sobre el próximo curso escolar, ha señalado que el documento aprobado plantea que los alumnos asistan de forma presencial a las clases, algo que han apoyado dado que “si las cosas se hacen bien” pueden contar con el respaldo del Ejecutivo autonómico.

Ossorio ha dicho que se mantendrán las medidas higiénicas por “precaución” y el mantenimiento de la mascarilla dependerá de lo que dictaminen las autoridades sanitarias, ya que ha funcionado y es algo que los alumnos han asumido. “Estamos deseando que desaparezca y si pasa, nosotros estaremos encantados”, ha dicho.

“Absoluta incoherencia”

Por otro lado, el consejero de Educación y portavoz del Ejecutivo regional ha tachado de “absoluta incoherencia” que se quieran introducir restricciones más duras en el momento actual de la pandemia y ha recalcado que en Madrid son “muy cumplidores con la Ley”.

“La que incumple la Ley es la ministra Darias porque la normativa que rige es la Ley de Cohesión que establece que el Gobierno puede invocar actuaciones coordinadas y para acordarse hace falta de un consenso”, ha reseñado.

Además, ve “patético” las declaraciones vertidas ayer por el PSOE del País Vasco aludiendo a que el acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema de Salud es voluntaria a pesar de que para Madrid se diga que es de obligado cumplimiento. “Qué nos lo aclaren. Vamos de despropósito a despropósito”, ha censurado.