Emprendimiento

Madrid ya es la tercera ciudad europea en libertad económica por delante de París, Berlín y Londres

Una agencia sitúa a la capital como la sexta urbe del continente mejor para emprender, nueve puestos por encima de Barcelona

Vistas desde la terraza del hotel Pestana CR7, en el día de su apertura, en Gran Vía, 29, en Madrid
Vistas desde la terraza del hotel Pestana CR7, en el día de su apertura, en Gran Vía, 29, en Madrid Jesús Hellín Europa Press

Individuo y sociedad. Persona y ciudadanía. En el mundo postCovid –aunque bebiendo aún de lo aprendido y experimentado con anterioridad–, la creatividad empresarial, la oportunidad y el negocio están asentadas, en primer lugar, en la personalidad del emprendedor, de aquel que busca lanzar una idea... y tener éxito. Pero también en el medio donde pone en marcha su idea. Un espacio condicionado por contrariedades y facilidades que pueden aupar esa idea primigenia y convertirla en un referente, en un éxito mundial.

Es aquí donde la ciudad de Madrid ha subido enteros durante los últimos años. hasta convertirse en un «must» como apuntan en las escuelas de negocios de lo que se debe tener y hacer, de lo que es imprescindible. En este caso: estar y crear desde Madrid. Así queda reflejado en un estudio, de esta misma semana, realizado por la plataforma de comercio y posicionamiento electrónico Oberlo, en el que analiza distintos aspectos clave en la potencia y posibilidades de distintas ciudades. Factores vitales para el éxito empresarial.

Puntuación ciudades europeas
Puntuación ciudades europeas Tania Nieto

Así, los baremos que se han tenido en cuenta a la hora de situar a Madrid en el puesto número seis de las grandes ciudades europeas óptimas para el emprendimiento son variados. Desde la libertad económica que se disfruta, hasta los días necesarios para poner en marcha una empresa, pasando por la potenciación del emprendimiento realizado por mujeres o el «ecosistema» digital o humano del que esos empresarios disponen, además de las prestaciones por desempleo que se pueden disfrutar o algo tan indispensable hoy en día como las medidas sanitarias o de seguridad sanitaria. A lo que hay que sumar la capacidad de lograr financiación con cierta facilidad o la localización que les puede permitir acceder a los mercados internacionales.

En lo que respecta a la libertad económica, el estudio precisa que Madrid es la tercera ciudad europea, sólo por detrás de Copenague y Zúrich en valoración. De hecho, los 90,7 puntos que recibe Madrid en libertad económica la sitúan por delante de las tres grandes capitales europeas: Londres (88,7), Berlín (86,9) y París (86,2).

Así las cosas, y con distintos barómetros cambiantes, Madrid se sitúa claramente por delante de Ámsterdam, Hamburgo, Milán o Zúrich, sus inmediatas «perseguidoras» en la valoración global que examina el atractivo de estas ciudades para los emprendedores. A estas le siguen Edimburgo, Bruselas, Birmingham y Roma. Y a continuación le llega el turno a Barcelona. Una urbe española, esta última, que en el pasado se situaba en puestos clave de innovación y desarrollo, pero que, en los últimos años, golpeada por una deriva política insensata, desciende puestos en la mayoría de los estudios de competitividad y posicionamientos económicos.

Pero no miremos hacia atrás. Veamos qué ciudades se sitúan por delante de Madrid en el continente europeo. En primer lugar está Londres, luego, Berlín, París, Copenhague y Múnich. Las razones de su mejor posicionamiento están claras: desde la mejor infraestructura digital de Londres frente a Madrid, a los días necesarios para poner en marcha una empresa. En este apartado los 12,5 días necesarios en Madrid palidecen frente a los 4,5 de Londres, los cuatro de París o los poco más de tres días necesarios en la capital de Dinamarca para poner en marcha el sueño y la ilusión en el trabajo de muchos emprendedores.

No es anecdótico que, en las diferencias entre las dos grandes ciudades españolas, la clave está en el capital tecnológico humano. Algo que diferencia para bien a Madrid frente a Barcelona. Y también con la mayoría de sus competidores que se sitúan por detrás. Todos salvo Birmingham. Ese capital tecnológico humano dice mucho de la capacidad de la capital española para atraer talento. Algo en lo que incluso supera a otras capitales europeas mejor posicionadas en otros aspectos, pero que en este apartado flaquean. Así, Berlín tiene un 71% o Múnich un 68,7% frente al 71,3 por ciento que tiene Madrid.

Madrid, en definitiva, está donde está por un cúmulo de decisiones políticas –cabe aseverar que acertadas–, que han potenciado su natural empuje y creatividad. Algo al alcance del resto de ciudades. Pero que aquí ha mostrado su calidad. Será el agua... y algo más.

Persona, idea y lugar parecen clave a la hora de alcanzar el éxito empresarial. Y personal. Esas mismas escuelas de negocios apuntan a una serie de cualidades llave para un buen emprendedor, sin importar -aseguran-, cuál sea la idea de negocio. Entre otras están la creatividad y el ingenio, importante para desarrollar proyectos nuevos; la pasión para emprender; la visión de tu negocio; el liderazgo; la paciencia en el trabajo diario a la espera de resultados; la responsabilidad; la empatía, ponerse en el lugar de los otros para entender sus necesidades... y el medio en el que desarrollar esa idea o negocio. Algo capital. El espacio físico en el que levantar ese proyecto y con el que triunfar...

Un espacio de trabajo en el que exista esa masa crítica que adquirirá su producto. Esa ligazón con una ciudad que convertirá tu idea o tu producto en bandera de esa ciudad. Una comunión que depende, a su vez, de múltiples factores que convierten a esa ciudad en escenario de triunfos empresariales.

No todas las urbes son ideales para crear o impulsar una aventura empresarial, existen una serie de factores que permiten descubrir cuáles son las mejores ciudades del mundo para ser un emprendedor. Entre ellos están la conectividad global, la calidad del talento, la atracción de recursos, el alcance de mercados o el acceso a financiamiento, entre otros.

Diferentes estudios revelan que el 70% del éxito en eso que se ha venido a denominar «un emprendimiento» está relacionado con factores que están fuera del control de los fundadores, es por ello por lo que se debe elegir de manera cautelosa la ciudad para desarrollar un negocio.

En este sentido, Madrid es clave para las empresas que aspiran a ocupar todo el mercado nacional. E ir más allá. Es una opción de peso. En la capital española hay más de 500.000 empresas y el 72% de las grandes compañías nacionales tienen en la ciudad su sede principal. Unas empresas que se han posicionado ante las ventajas y facilidades de la urbe y su estratégica posición y disposición para hacer de puente entre Europa y Latinoamérica.