La Guardia Civil detiene a una banda que robaba bolsos y móviles distrayendo a sus víctimas

Protagonizaban discusiones en restaurantes, para distraer a los clientes, y hacerse con el botín

Operación de la Guardia Civil
Operación de la Guardia CivilCarlos BarbaEFE

Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al área de investigación de Majadahonda, han identificado y detenido a los 14 integrantes de un grupo muy activo de ‘cogoteros’ que actuaban en la localidad y a quienes se les atribuye la autoría de 91 hechos delictivos perpetrados mediante el descuido, ha informado la Comandancia de Madrid.

El origen de la investigación se remonta al último trimestre de 2020 al detectarse un incremento en el número de denuncias interpuestas por mujeres, las cuales relataban un ‘modus operandi’ similar, a todas ellas les habían sustraído el bolso o el móvil en un momento de descuido.

Durante el estudio de estos hechos, los agentes localizaron la técnica consistente en que una pareja en el interior de un establecimiento de restauración se aproximaba a una mesa y allí se enzarzaban en una discusión. De este modo, durante el momento de la misma, desaparecían los teléfonos móviles que estaban sobre la mesa.

Con los datos físicos aportados por las víctimas y testigos, así como la visualización de imágenes de cámaras de seguridad, los agentes fueron perfilando los integrantes del grupo, quienes para evitar ser identificados se alternaban en la comisión de los hechos.

Liderados por una mujer

Durante el tiempo que ha durado la investigación, los agentes han podido constatar el grado de organización del grupo, cada uno tenía sus roles perfectamente asumidos.

Uno de los grupos estaba especializado en el método de la siembra. Así seleccionaban a sus víctimas, generalmente mujeres, a la salida de supermercados y superficies comerciales. Cuando se disponía a subir al automóvil llamaban su atención para decirle que se le habían caído las llaves, momento aprovechado para que otro integrante del grupo sustrajera el bolso de la víctima.

Otra metodología era, la ya comentada, protagonizada por una pareja, en el interior de un establecimiento de restauración, que se aproximaba a una mesa y allí se enzarzaban en una discusión, durante el momento de la misma, desaparecían los teléfonos móviles que estaban sobre la mesa.

También solían utilizar la metodología de la avería o rueda pinchada, llegando incluso a provocar algún choque fortuito con la víctima seleccionada.

A medida que se fue descubriendo el entramado e identificando a los integrantes, los agentes ubicaron a la presunta cabecilla una mujer cubana de 35 años, con antecedentes por hechos similares. Era la encargada de captar a los integrantes del grupo y adiestrarles en las técnicas para cometer los hurtos.

Han sido detenidos en diferentes fases. Son nueve hombres con edades comprendidas entre los 29 y 53 años y cinco mujeres que tienen 22 y los 41 años de edad. Todos ellos cuentan con antecedentes por hechos similares y se les atribuyen hasta el momento 87 delitos de hurtos, un delito de pertenencia agrupo criminal, estafa, usurpación de estado civil, robo con fuerza y falsificación de documento público. Todos ellos han pasado a disposición de la autoridad judicial competente.