La dimisión de Pepu culmina la “trituradora” de Sánchez en Madrid

Dos años después de su fracaso electoral, el ex seleccionador de baloncesto se despide del Ayuntamiento. Cuatro de los ocho concejales del PSOE han abandonado ya sus puestos

Fue un extraño adiós. Si bien distó mucho de ser una sorpresa, la dimisión ayer del portavoz socialista en el Ayuntamiento de la capital, Pepu Hernández, sí se ha producido en un momento en el que los rumores sobre su futuro no eran precisamente intensos. Hay que remontarse al pasado mes de marzo como la última ocasión en la que se comentó un posible cambio de destino. Entonces, se hablaba de su hipotético nombramiento como máximo responsable del Consejo Superior de Deportes (CSD). El portavoz le negó entonces: «Me siento comprometido con este proyecto socialista para Madrid, con un modelo de ciudad que expresamos en nuestro programa», aseguró. Y así fue: poco después, se hizo responsable el nombramiento de José Manuel Franco , delegado del Gobierno en Madrid y hombre fuerte del socialismo madrileño, como presidente del CSD.

Hernández ha decidido despedirse de la política. Al igual que hizo Ángel Gabilondo el pasado mes mayo. Así, el PSOE ha perdido a sus dos cabezas de lista de Madrid, a nivel municipal uno, a nivel regional el otro, en un plazo de apenas cuatro meses. Dos candidatos que no aspiraban a ser los más votados, pero en los que sí se confiaba al menos a la hora de obtener los escaños necesarios para poder conformar gobierno con otras fuerzas de la izquierda. En el caso de Gabilondo, su renuncia se produjo a los pocos días de confirmarse el batacazo en las elecciones anticipadas del 4-M. De ser la fuerza más votada en 2019, el PSOE regional fue relegado al tercer puesto, por detrás de Más Madrid, y dejándose trece escaños en dos años. En lo que respecta a Hernández, su objetivo distaba mucho de ser el candidato mayoritario en la capital, pero sí llegaba con la intención de reunir los concejales suficientes como para poder sumar sus votos a los de Manuela Carmena y revalidar el dominio de la izquierda en Cibeles. El resultado entonces fue el peor obtenido por los socialistas en la ciudad. Ocho escaños, uno menos que en 2015, lo que provocó el desembarco de PP y Cs en el Ayuntamiento.

La dimisión de Pepu Hernández confirma el fracaso de la gran apuesta personal de Pedro Sánchez para el Ayuntamiento. El presidente del Gobierno le designó como su candidato en enero de 2019, cuatro meses antes de las elecciones locales. Una decisión que evidenció la sólida amistad entre ambos, cimentada en sus vínculos comunes con el baloncesto en general, y el colegio Ramiro de Maeztu en particular. En las primarias acabó imponiéndose a Chema Dávila y Manuel de la Rocha. Un candidato, éste último, que denunció «presiones» a sus militantes para que no avalaran su candidatura.

Fuentes municipales destacan, por un lado, su entrega al partido. Lo fácil (y lógico) habría sido haber presentado su dimisión tras el fiasco de las elecciones municipales. Sin embargo, y en una postura valiente, Pepu decidió seguir adelante, plantando cara (o al menos intentándolo) a una corporación municipal que se ha ido creciendo mes tras mes. Pero por otro, señalan también la soledad de Hernández en los últimos meses, sin apoyos explícitos por parte del partido y aún menos agradecimiento por afrontar una etapa difícil para los socialistas. Pese al entusiasmo inicial, su luz se ha ido apagando conforme avanzaba el tiempo. Y no ha sido el único: la suya supone la cuarta marcha en el grupo de ocho concejales. Ahora, su sustituta será Mar Espinar, edil que, pese a apoyar la Alcaldía de Carmena durante la anterior legislatura, se mostró especialmente beligerante frente a la ex alcaldesa.

Por otro lado, la renuncia de Pepu responde a la reconversión iniciada por el propio Pedro Sánchez el pasado verano e iniciada con la crisis de Gobierno. Una serie de movimientos que han llevado también a la sustitución de Adriana Lastra por Héctor Gómez como portavoz en el Congreso, o el nombramiento de Eva Granados, del PSE, como portavoz en el Senado. A estos cambios hay que sumar una fecha marcada en rojo para el socialismo madrileño: el congreso regional del próximo mes de octubre. De allí, saldrá la próxima persona fuerte del PSOE regional. El objetivo, volver a aupar al socialismo en los comicios autonómicos y municipales de 2023. Hace escasos días, la delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes Gónzalez, hacía explícito su apoyo a Juan Lobato, ex alcalde de Soto del Real, como futuro secretario general del partido. «Le conozco le quiero, tenemos una manera de sentir el partido y de trabajar muy similar. Yo estaré con Juan», aseguró en una entrevista con la cadena Ser. Un posicionamiento que ha sorprendido al socialismo, teniendo en cuenta que hay otro candidato en liza, Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada.

Hay que recordar que, entre el baile de nombres que se han barajado para hacer frente a Martínez-Almeida en las elecciones de 2023, ha sonado el de la propia Mercedes González. Una opción que ahora, con la marcha de Pepu Hernández, volverá a estar sobre la mesa.