Soluciones habitacionales del siglo XIX en Madrid: así eran las primeras casas de la calle de la Caridad

“La Constructora Benéfica” tenía claro su objetivo: ayudar a los más pobres para que tuvieran una vivienda. Hoy, de aquellas 30 casas, solo sobreviven en pie dos

Calle Caridad n 28, Madrid
Calle Caridad n 28, MadridGonzalo Pérez MataLa Razón

Una solución habitacional del siglo XIX. No hay nada como mezclar en la coctelera del tiempo expresiones y decisiones -en algunos casos similares, pues parecidos son los objetivos-, para darnos cuenta de que, más allá de las palabras, los problemas y la manera -o la dificultad- de abordarlos permanece en el tiempo. Hablamos de pisos. De espacios dignos en los que una familia pueda tener una vida. Hablamos de las viviendas de la calle de la Caridad. Una iniciativa a la que siguieron muchas otras y que está de absoluta actualidad. Con estas construcciones económicas se pretendía, en palabras de los promotores, establecer «la necesaria armonía entre los trabajadores y los propietarios, facilitando a aquellos el medio de adquirir la propiedad del hogar mediante el exacto pago de los alquileres durante algunos años». Ahí es nada. Un tema de «rabiosa» actualidad aunque tenga más de cien años.

Imagen de las viviendas de la calle de la Caridad
Imagen de las viviendas de la calle de la Caridad FOTO: Ayuntamiento de Madrid

De estas 30 casas erigidas sólo sobreviven dos en la calle que conserva el nombre de la iniciativa que las levantó, la calle de la Caridad. Un nombre que, dicho sea de paso, sería aborrecido hoy en día por políticamente incorrecto.

«El día 28 de Abril de 1875, por iniciativa de la Exma. señora Condesa de Espoz y Mina y de la distinguida escritora doña Concepción Arenal, reuniéronse en la casa de Ayuntamiento de Madrid, bajo la presidencia del Sr. Conde de Toreno, entonces alcalde constitucional de la heroica villa, y del Sr. D. José de Olozaga, los fundadores de “La Constructora Benéfica”, para constituir oficialmente esta nueva sociedad». Sin duda los preclaros hombres y mujeres que alumbran la iniciativa son de renombre. Su objetivo, rompedor para un momento económico de pobreza y necesidad en toda España. En Madrid también.

Con estas construcciones económicas, ubicadas en el extrarradio de la ciudad, en zonas dedicadas a almacenes, cuarteles y zonas de servicios, y por lo tanto con un precio de suelo asequible, se pretendía en palabras de los promotores establecer «la necesaria armonía entre los trabajadores y los propietarios, facilitando a aquellos el medio de adquirir la propiedad del hogar mediante el exacto pago de los alquileres durante algunos años».

Calle Caridad n 28, Madrid
Calle Caridad n 28, Madrid FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

Como se ve. Nada hay inventado. Y los cambios, sin duda a mejor, requieren de tiempo e iniciativas arriesgadas y valientes.

Esta sociedad pretendía levantar viviendas higiénicas y económicas, en la capital, con destino a familias de trabajadores desde una perspectiva de beneficencia que poco se distinguía por aquel entonces de la Caridad. De hecho, a la calle que recibió la primera promoción de viviendas recibió precisamente el nombre de Calle de la Caridad.

Continúa la Ilustración Española y Americana «Aquella fundación ha prosperado inmensamente, como prosperan todas las empresas de la verdadera caridad: hoy se levantan en el barrio del Pacífico, entre la calle de este nombre y la de Granada, las numerosas para trabajadores que ha edificado La Constructora Benéfica, bajo la dirección facultativa de los ilustrados arquitectos Sres, Campuzano y Marcos Bausá...». De estas 30 casas erigidas, rodeadas de nuevas viviendas que las sobrepasan con mucho en altura, sólo sobreviven dos en la calle que todavía conserva el nombre que todavía de la iniciativa que las levantó, la calle de la Caridad. Una buena enseñanza que tuvo seguidores. Y no pocos. Soluciones habitacionales del siglo XIX. Nada nuevo. ¿O sí?