Exteriores frena la retirada de los escudos franquistas del Palacio de Santa Cruz porque “la fachada está protegida”

Precisará el visto bueno del Ministerio de Cultura y del Ayuntamiento de Madrid antes de retirarlos

Palacio de Santa Cruz. Ministerio de Asuntos Exteriores. Dos de los escudos franquistas que van a ser retirados de la fachada, tapados con una lona
Palacio de Santa Cruz. Ministerio de Asuntos Exteriores. Dos de los escudos franquistas que van a ser retirados de la fachada, tapados con una lona FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Los escudos franquistas del Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, puede que tengan una vida más larga de la que se adivinaba hace unas semanas, cuando la Subdirección General de Asuntos Patrimoniales de la Dirección General de Servicio Exterior adjudicó un contrato de obra menor para retirarlos con el argumento de que era necesario «cumplir con la legislación vigente en Memoria Democrática». Necesitaba eliminar cualquier vestigio de símbolos predemocráticos. Ya estaba previsto destinar 8.774,62 euros para retirar los dos escudos franquistas de 1,40 x 1,60 de tamaño aproximadamente, que se encuentran colocados a la altura de la quinta planta sobre los balcones de los despachos situados entre dos torreones. Ahora se encuentran cubiertos por una lona, por si a alguien pudiera molestar su sola presencia en una fachada que puede observarse desde la calle Concepción Jerónima, muy próxima a la Plaza Mayor. Ahí se encuentran desde 1957, cuando Pedro Muguruza, conocido por ser el arquitecto de cabecera del franquismo pero, sobre todo, por ser el arquitecto del Valle de los Caídos y el de la reconstrucción de Ciudad Universitaria, contempló en su proyecto que sirvieran de ornamento en las obras de ampliación de un edificio del siglo XVII que desde el año 1938 es sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y mucho antes Sala de Alcaldes, Cárcel de Corte, Palacio de la Audiencia, Ministerio de Ultramar y Ministerio de Estado.

Ahora Exteriores ha caído en la cuenta de que las fachadas de ampliación del palacio “están protegidas” y que para borrar la huella franquista es necesario contar con el visto bueno del Ministerio de Cultura y Deportes y los órganos de control en materia de patrimonio histórico-artístico del Ayuntamiento de Madrid. Es por esto por lo que “se suspende el contrato de supresión de los escudos”, dice el último documento emitido por el Ministerio. ¿Sobrevivirán finalmente a la purga del gobierno de Pedro Sánchez?