¿A quién beneficia que la Asamblea de Madrid pueda tener 45 diputados menos?

En términos de aritmética parlamentaria, y tomando como supuesto lo ocurrido el 4 de mayo, se mantendría el actual equilibrio: Ayuso se quedaría a dos escaños de la mayoría absoluta y seguiría necesitando el apoyo de Vox

La presidenta de la Comunidad de Madrid y la portavoz de Vox
La presidenta de la Comunidad de Madrid y la portavoz de Vox FOTO: Jesús G. Feria La Razón

La propuesta, firmada por el PP y por Vox, ahí está. Encima de la mesa de los grupos de la Asamblea de Madrid para iniciar su tramitación: la reducción del número de diputados regionales, de los 136 actuales a 91. La iniciativa, en forma de Proposición de Ley, apenas tiene posibilidades de salir adelante porque sus impulsores no reúnen los escaños suficientes para hacerlo. Necesitarían que Más Madrid o el PSOE lo avalasen.

El reparto de fuerzas

En términos aritméticos, la situación poco cambiaría si aplicamos una simulación del método D’Hondt a partir de los resultados de las últimas elecciones autonómicas, celebradas el pasado 4 de mayo. El Partido Popular, en el hipotético caso de que en los últimos comicios el parlamento ya hubiera sido con 91 asientos, seguiría a las puertas de la mayoría absoluta, barrera que quedaría fijada en los 46 escaños.

Los populares tendrían 44 escaños, lo que supone una pérdida de 21 con respecto al momento actual. Seguirían, por tanto, necesitando del apoyo externo de la bancada de Vox, que quedaría reducida a 8 diputados frente a los 13 de los que dispone ahora. Los tres grupos de la izquierda perderían 19 asientos en total. Más Madrid y PSOE seguirían empatados con 16 diputados cada uno. Y Unidas Podemos pasaría de sus 10 parlamentarios actuales a un total de 7. Se mantendría, por tanto, el actual reparto de fuerzas, lo que también tendría un traslado idéntico a la eventual Mesa de una Asamblea reducida, con la capacidad del PP de tener mayoría absoluta en el órgano de gobierno del parlamento. Desde Vox, uno de los grupos que impulsa la medida, se apuntó ayer que la reducción de diputados supondría un ahorro para los madrileños de 2,5 millones de euros al año, que fundamentalmente saldrían de los sueldos de los 45 parlamentarios menos que tendría un hemiciclo más pequeño. Una circunstancia que, a falta de concretar por los grupos que defienden esta reforma, también tendría su traducción en un menor número de asesores por parte de cada uno de los grupos con representación en la cámara de Vallecas.

Equipararse con el Congreso

En la proposición de ley registrada por PP y Vox, se insiste en dos argumentos esenciales para defender la medida. El primero de ellos concierne al «camino de austeridad» que consideran debe recorrer la institución que encarna la soberanía de los madrileños y que ya se ha dejado sentir en la reducción del número de consejerías en el Gobierno regional: «Es lógico que los legítimos representantes políticos de los ciudadanos sean consecuentes» y «se adopten medidas en materia de austeridad y reducción del gasto como lo han hecho familias y empresas», sostiene el escrito firmado por Alfonso Serrano, portavoz del PP, y Rocío Monasterio, portavoz de Vox. El segundo motivo es cambiar el baremo actual de representación en la Asamblea de Madrid, según el cual hay un diputado por cada 50.000 habitantes. Con la reducción de escaños, el parlamento de Vallecas pasaría a tener un parlamentario por cada 73.000 madrileños, lo que supone una cifra cercana ya a los 77.000 ciudadanos que están representados por cada diputado en las Cortes Generales del Estado.

Menor capacidad de control

Desde Unidas Podemos, el diputado Jacinto Morano ha analizado el impacto que tendría la medida sobre el trabajo de control de la oposición al gobierno, sea cual sea su signo político. Y la conclusión a la que ha llegado es que se trata de una medida «austeritaria»: «Una de las funciones fundamentales de la oposición (en un sistema donde por fuerza la mayoría de la cámara coincide con la mayoría de gobierno) es el control de la actividad del ejecutivo. En una Asamblea con 91 diputados la oposición tendría, a lo sumo 45 diputados, sea cual sea su composición. En el mejor de los casos». Esto, a juicio de Morano, haría casi imposible a los diputados de la oposición mantener su labor fiscalizadora a la hora de supervisar la acción del Gobierno o registrar preguntas parlamentarias o peticiones de información. Según el diputado de Podemos, la iniciativa es «postureo» e insta a PP y a Vox a llevar a la Asamblea otra propuesta que también supone un ahorro en materia de sueldos: «Si de verdad quisieran realizar un recorte del gasto lo tienen a mano: fijar una más que razonable retribución de, por ejemplo, de 2,5 salarios mínimos interprofesionales para los diputados, con un ahorro semejante y sin merma de la capacidad de control de la oposición».

Ahorro por otras vías

El hecho de que PP y Vox necesiten el apoyo de otros 13 diputados para sacar adelante la iniciativa saca de la ecuación a Podemos y hace que todas las miradas se dirijan desde el martes hacia Más Madrid y el PSOE. El grupo de Mónica García ha sido el que de una forma más clara ha cerrado la puerta a votar a favor de esta reforma del Estatuto de Autonomía. El diputado de Más Madrid Javier Padilla también ha analizado la iniciativa y ha puesto encima de la mesa propuestas alternativas para llegar al mismo ahorro en materia del sueldos. A través de tres vías: «Si ningún alto cargo del gobierno de Ayuso cobrara más que el presidente del gobierno de España: ahorro de 1,3 millones al año. Si todos los altos cargos cobraran como diputado raso: ahorro de 5,6 millones al año. Si todos cobraran como diputado portavoz de comisión: ahorro de 4,1 millones de euros al año».

Reforma integral

Desde el PSOE, por su parte, no han mostrado su negativa rotunda a apoyar la medida, pero, en ningún caso, lo harán si no va acompañada de una reforma integral del Estatuto de Autonomía.