Sociedad Cervantina: de editar el primer ‘Quijote’ a reivindicar a las nuevas autoras

Situada en la calle Atocha, esta asociación cuenta con una réplica exacta de la imprenta que materializó al ‘Caballero de la triste figura’

La Sociedad Cervantina ha restaurado y recuperado el taller de impresión más importante del Siglo de Oro.
La Sociedad Cervantina ha restaurado y recuperado el taller de impresión más importante del Siglo de Oro. FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Si el Quijote comienza con la mítica frase “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme...” en este caso toca darle la vuelta para hablar de un lugar de Madrid que sí hay que recordar: la Sociedad Cervantina. El número 87 de la calle Atocha esconde este sitio que puede presumir de que en él se imprimió la primera edición de la novela más vendida de la Historia: El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Esto ocurrió en 1605 y, en la actualidad, es un espacio cultural sin ánimo de lucro que cuenta con una réplica exacta de la imprenta y que pronto tendrá su propio teatro. Conocido con anterioridad como el Hospitalillo del Carmen, este emblemático edificio, declarado Monumento Nacional en 1981, fue uno de los lugares que ofrecieron actos especiales con motivo de La Noche de Los Libros, una jornada que se celebró este viernes 22 de abril para darle a la literatura el lugar que merece.

En su XVII edición, su ambiciosa programación contó con 464 autores –como Annie Ernaux, Andrés Trapiello, Elvira Sastre y Manuel Vilas–, 168 instituciones, 181 librerías y 115 bibliotecas en múltiples actos presenciales y telemáticos. En el caso de la Sociedad Cervantina, ofreció tres visitas guiadas que, sin pretenderlo, fueron también un viaje en el tiempo para los asistentes, que tuvieron la oportunidad de trasladarse al Madrid de una época en la que las autoras y editoras lo tenían mucho más difícil que en la actualidad.

María Roig fue la encargada de poner sobre el mapa figuras para muchos desconocidas pero imprescindibles en la historia de la edición de libros, como María de Quiñones, María Rodríguez Ribalde y Jerónimo de Salazar. Además, contextualizó históricamente la que hoy se conoce como “imprenta del Quijote” a través de unas historias que a veces parecieron leyendas por la mala suerte que corrieron muchos de los hombres que se asociaron a la imprenta. Sin embargo, se trata de hechos constatados y recabados por todo Madrid gracias al regente de la imprenta, José Francisco Castro.

La Sociedad Cervantina ha restaurado y recuperado el taller de impresión más importante del Siglo de Oro y cuenta con una réplica exacta de la imprenta de tipos móviles con la que se imprimió la primera edición del Quijote en 1605.
La Sociedad Cervantina ha restaurado y recuperado el taller de impresión más importante del Siglo de Oro y cuenta con una réplica exacta de la imprenta de tipos móviles con la que se imprimió la primera edición del Quijote en 1605. FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Este, además, es capaz de poner a funcionar la réplica de la imprenta cervantina en la actualidad. “Quiero resaltar su labor de investigación, tirando hilos, visitando monumentos de aqui al lado, iglesias... todo para conocer cómo se imprimía en el Siglo de Oro”, relata Celia Freijeiro durante una entrevista con LA RAZÓN.

Se trata de la directora de la Sociedad Cervantina, aunque quizá su nombre suene familiar por su faceta como productora y actriz de cine, teatro y televisión (Vida perfecta, Servir y Proteger, Hospital central, El Comisario...). Su relación con la Sociedad Cervantina comenzó en 2008 de la mano de Luis María Anson, y desde entonces luchó por un teatro que parece que por fin abrirá sus puertas a lo largo de este año. Sobre el futuro de ese nuevo espacio de la Sociedad, FreijeIro espera que sea una plataforma para representar obras cervantinas y dialogar con ellas.

Una plataforma para nuevas autoras

“Lo interesante es revisarlas desde ahora, con dramaturgas contemporáneas”. En esa línea, la Sociedad Cervantina aboga también por dar visibilidad a creadoras noveles y se postula como esa primera oportunidad: “A Cervantes y a nosotras como directiva nos apetece creer en ellas y cederles espacio, pues siempre se nos pide experiencia para conseguir subvenciones, becas, ayudas... y es difícil conseguirla”.

Al preguntarle sobre sus autoras favoritas, la actriz se las ve y se las desea para elegir, y da una larga lista encabezada por las dramaturgas María Folguera, María Velasco, Lola Blasco, Carlota Ferrer y Angélica Liddell, quienes espera que formen parte de la programación del teatro a partir de septiembre. Un poco antes, entre mayo y junio, se podrá disfrutar cada jueves de visitas guiadas en la Sociedad Cervantina, con unas entradas que costarán cinco euros.

La Sociedad Cervantina ha restaurado y recuperado el taller de impresión más importante del Siglo de Oro y cuenta con una réplica exacta de la imprenta de tipos móviles con la que se imprimió la primera edición del Quijote en 1605.

La sala de la imprenta se encuentra ambientada de tal manera que invita al visitante a conocer en profundidad el trabajo de los artesanos que aquí trabajaban. Permite, además, imprimir siguiendo el procedimiento de la época, así como descubrir las particularidades de la primera edición del Quijote en una amena visita guiada para todos los públicos.

En esta imprenta se imprimieron, además de la inmortal obra de Cervantes, más de una decena de obras de Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca, entre otros autores fundamentales de la literatura española.
La Sociedad Cervantina ha restaurado y recuperado el taller de impresión más importante del Siglo de Oro y cuenta con una réplica exacta de la imprenta de tipos móviles con la que se imprimió la primera edición del Quijote en 1605. La sala de la imprenta se encuentra ambientada de tal manera que invita al visitante a conocer en profundidad el trabajo de los artesanos que aquí trabajaban. Permite, además, imprimir siguiendo el procedimiento de la época, así como descubrir las particularidades de la primera edición del Quijote en una amena visita guiada para todos los públicos. En esta imprenta se imprimieron, además de la inmortal obra de Cervantes, más de una decena de obras de Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca, entre otros autores fundamentales de la literatura española. FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

En ellas, además de aproximarse al marco temporal en el que nació el Quijote, se podrá conocer detalladamente cómo funcionaba la imprenta que lo creó, un proceso artesanal y laborioso hasta la extenuación que hacía que tener un libro completo fuese casi una utopía, pues eran tan caros que se adquirían por pliegos que se revendían para comprar los siguientes, por los que no era en absoluto habitual llegar a tener una novela completa. Todo ese proceso lo explicó, durante La Noche de los Libros, Cristina Esteban.