Exteriores eliminará de la fachada sus cuatro escudos franquistas

El importe de la obra, durante seis semanas, es de 106.000 euros. Se cambiarán por piezas similares con el símbolo constitucional y serán trasladados al «lugar de almacenamiento que determine la propiedad»

Palacio de Santa Cruz. Ministerio de Asuntos Exteriores. Dos de los escudos que van a ser retirados de la fachada y están tapados con una lona
Palacio de Santa Cruz. Ministerio de Asuntos Exteriores. Dos de los escudos que van a ser retirados de la fachada y están tapados con una lona FOTO: Cristina Bejarano La Razón

El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación destinará más de 100.000 euros para la retirada de símbolos franquistas del edificio moderno anejo al Palacio de Santa Cruz, su sede histórica. En principio se iban a ver afectados dos escudos de la época del régimen de Franco –con un coste de 8.774,62 euros–, pero finalmente serán cuatro, multiplicando por 12 la inversión prevista, hasta los 106.375,25, impuestos incluidos. «Serán sustituidos por unos nuevos de características similares y que muestren el escudo constitucional», recoge el pliego de condiciones de la obra. La que fuera alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ya incluyó estos escudos en su plan para retirar los vestigios franquistas de la ciudad, sin éxito en su momento. En noviembre de 2021 se cubrieron con una lona, por si pudiera molestar su sola presencia.

El departamento que dirige José Manuel Albares ha concedido el contrato de las obras a la empresa Servicios Generales Constructivos 2020 SL tras considerar esta como «la oferta técnica y económica más ventajosa», según consta en el anuncio de adjudicación, al que ha tenido acceso Europa Press. La zona afectada está a la altura de la quinta planta junto a los balcones de los despachos ubicados en los torreones.

«El presente contrato de obra tiene por objeto la obra necesaria para la retirada de símbolos franquistas de la fachada del edificio Muguruza (edificio moderno) del Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación en Madrid», reza el pliego, que precisa que los trabajos tendrán una duración de seis semanas.

El objetivo es proceder a la retirada de los escudos franquistas que se encuentran en las dos torres de la fachada del edificio en la calle Concepción Jerónima, así como los de las calles Santo Tomás y El Salvador. Ahí se encuentran desde 1957, cuando Pedro Muguruza, el arquitecto del Valle de los Caídos, contempló en su proyecto que sirvieran de ornamento en las obras de ampliación de un edificio del siglo XVII que es sede de Exteriores desde 1938 y está declarado Bien de Interés Cultural.

Según consta en el pliego de cláusulas, la empresa contratada deberá manejar «los escudos que se van a retirar como bien cultural reduciendo el volumen de escombros producidos por la obra al máximo». Así, se estipula que «la retirada de los escudos se ha de realizar de una pieza». Se trata de «bloques de piedra de un peso estimado de una tonelada» por lo que se estima que el volumen de escombros que generarán cada uno ascenderá a 2,69 metros cúbicos.

«Al efectuarse la retirada de una pieza, los cortes, y en consecuencia, el volumen de escombros, se ve reducido en un 35%, lo que implica a su vez una disminución del impacto medioambiental», justifica Exteriores en el pliego. Tras la retirada de los escudos «enteros, se procederá a su transporte hasta el lugar de almacenamiento que determine la propiedad».

Proyecto para la retirada de escudos franquistas del edificio Muguruza del Palacio de Santa Cruz
MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES
Proyecto para la retirada de escudos franquistas del edificio Muguruza del Palacio de Santa Cruz MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES FOTO: MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES

El ministerio que dirige Albares cumple así con lo establecido en la Ley de Memoria Histórica de 2007, que prevé la retirada de símbolos franquistas de edificios, calles y lugares públicos en toda España.

Se da la circunstancia de que los escudos del Palacio de Santa Cruz han sido «señalados» por partida doble. Hace más de tres años, el Comisionado para la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, órgano independiente designado por la entonces alcaldesa Manuela Carmena, los incluyó en un listado que recogía aquellos símbolos franquistas presentes en la capital susceptibles de ser retirados. Una comisión presidida por Paca Sauquillo y que, con este registro, dio por concluida su labor, si bien se produjeron disensiones internas en cuanto a sus conclusiones finales.

Según aquel dictamen, quedan en Madrid otros once símbolos preconstitucionales. Dos de los más «mediáticos» se encuentran en la iglesia de San Fermín de los Navarros, en el número 10 de la calle Eduardo Dato: por un lado, una placa en piedra homenaje al pueblo navarro, en la que se recogen dos citas de Francisco Franco destacando el papel de la comunidad foral dentro del movimiento nacional; por otra parte, una placa en piedra cita los nombres de aquellos «mártires inmolados por la santa causa de la religión y la patria, 1936-1939».

Otra iglesia que podría ver eliminada su simbología franquista es la de San Pedro Apóstol, en el distrito de Barajas, que luce una placa de «Caídos por Dios y por España», con el nombre de José Antonio Primo de Rivera, entre otros.

Del mismo modo, los escudos preconstitucionales se encuentran también en algunos edificios propiedad del Ayuntamiento. Así sucede en la fachada del Centro Deportivo Municipal Moscardó, en la calle de Coslada 9. Un nombre, el de este militar, señalado frecuentemente en la aplicación de leyes de Memoria Histórica. Mientras, una situación similar sucede en el bajorrelieve de la fachada del Instituto San Isidro, en la calle Toledo, 39, con una placa que ha sido denunciada de forma reiterada por asociaciones memorialistas.

Otra de las instalaciones de titularidad municipal referenciadas por el Comisionado de Carmena fue el Camposanto de los Mártires de Aravaca, que cuenta con un escudo con el yugo y las flechas, símbolo de la Falange, y otro de la España preconstitucional. En este caso, los miembros del Comisionado sugerían su cambio de nombre por el de Cementerio de Aravaca.