Gastronomía

Visitamos este restaurante de delicias carnívoras en Madrid y esta es nuestra valoración

Antes con solomillo, entrecot y pluma ibérica parecía más que suficiente para solucionar la demanda de los necesitados de la vitamina B

Restaurante Lana
Restaurante LanaRestaurante LanaRestaurante Lana

Había un ministro de consumo que todavía se sienta en ese consejo de ministros fantasmagórico, que proclamó a los cuatro vientos que las carnes son insanas y poco medioambientales. No sabía esa sombra política que hay auténticos cenáculos de placer, donde las delicias carnívoras van sofocando la búsqueda del gourmet sin que al parecer sean la causa de un desastre climático. Martin es un argentino que durante su infancia en el campo gaucho, se empapó del trabajo pecuario y de esa visión tan bizarra que aportan los diferente cortes del vacuno. Hoy todo pasa por el relato, aunque sea una palabra tan gastada como la tarta de queso. Y aprendemos de estos argentinos tan gallegos, algo más que tango y fútbol.

Dónde calle Ponzano, 59. Madrid. Teléfono 626869855 Precio medio 60 € restaurantelana.myrestoo.net

Hay que reconocerles que sin prisa alguna se van haciendo con las parrillas del mundo entero y como poetas de las costillas y entrañas han convertido «el verbo en tango» y la parrilla en alma. Como buen gato de espinas, uno ha tenido que profundizar en todos esos nuevos vocablos en las cartas de la villa como catecismo a memorizar en la sección carnes. Antes con solomillo, entrecot y pluma ibérica parecía más que suficiente para solucionar la demanda de los necesitados de la vitamina B, anémicos de profesión o incumplidores de una larga cuaresma.

Hoy nos deshacemos ante un buen ojo de bife, ese tiernísimo mordisco que se esconde entre las costillas, y al que antes nadie miraba. Por eso, hablamos de maduraciones y carbones especiales como antiguamente se hacía de la eucaristía. Y en Lana, todo esto lo aprende uno sin tener que leerse una carta eterna de términos vacunos. La ubicación de este local en la calle Ponzano parece una declaración de intenciones, y de cierto mesianismo. Mención especial necesita la carta de vinos, con una selección exclusiva de diferentes productos argentinos. La viveza de sus carnes y vinos son un catálogo tan amplio y precioso como el de los tangos de Gardel.

La valoración de LA RAZÓN

Cocina: 8

Bodega: 8

Sala: 8

Felicidad: 8