Luis Lorenzo, acusado de envenenar a la tía de su pareja: el móvil económico estaría tras el crimen

Un hermano de la víctima pidió segunda autopsia y fue cuando descubrieron los tóxicos.

De no ser porque los forenses ya trabajaron en una segunda autopsia orientados ya a buscar algo muy concreto, lo más probable es que la muerte de una anciana de 85 años hubiera pasado por muerte natural y ni siquiera le hubieran practicado autopsia. Sin embargo, aunque el cuerpo de María Isabel no tenía signos externos de violencia, se trataba de una muerte de etiología violenta. Los responsables de su muerte, presuntamente, el actor Luis Lorenzo y su pareja, Arancha. María Isabel era la tía de ésta, murió hace un año y presuntamente fue envenenada por la pareja para cobrar su herencia, según adelantó «El Confidencial».

Así confirmó ayer a preguntas de los periodistas la delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González. Luis Lorenzo, conocido por sus papeles en series como «La que se avecina» o «El comisario» y su pareja, están acusados de un delito de asesinato y pasaron ayer a disposición del juzgado de guardia de Arganda del Rey (Madrid), cuyo titular decretó el secreto de las actuaciones. Según relató la delegada en declaraciones recogidas por Europa Press, la investigación se abrió cuando el hermano de la víctima interpuso una denuncia en Asturias dudando de la supuesta muerte natural de su hermana octogenaria, conclusión desprendida de la primera autopsia realizada al cadáver.

La tía de Arancha hacía visitas esporádicas al domicilio de ambos en Rivas Vaciamadrid, donde antes del verano de 2021 pasó una larga temporada. María Isabel falleció en el mes de junio del año pasado y tras la denuncia de su hermano, el caso pasó a manos de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, donde se ordenó la realización de una segunda autopsia ante las sospechas de un posible homicidio o asesinato.

En esta segunda autopsia del cuerpo de la octogenaria se halló un «gran contenido» de sustancias (manganeso y cadmio) que le causaron el fallecimiento por envenenamiento, según confirmó la delegada, quien agradeció el trabajo de los agentes de la Guardia Civil en una investigación que se ha prolongado durante un año. Los investigadores determinaron que Luis y Arancha eran los presuntos autores de este asesinato mediante envenenamiento motivado por la herencia de la víctima, por lo que procedieron a su detención esta misma semana.

Tras pasar ayer a disposición judicial, el juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 9 de Arganda del Rey, en función de guardia (aunque también es el que instruye el caso), ordenó la libertad de Luis Alfonso L.C., y de su pareja. La jueza, les ha impuesto medidas cautelares: retirada de pasaporte y comparecencia semanal en el juzgado. Según el TSJM, el acto se acogió a su derecho a no declarar, mientras que su pareja, Arancha P.F. negó los hechos.

Tras salir del juzgado, la pareja regresó a Rivas, donde residen, en una urbanización cuyos vecinos estaban ayer asustados ante las informaciones publicadas.

Según la base de datos Internet Movie Data Base, consultada por Europa Press, Luis Lorenzo trabajó por última vez en una serie de televisión en 2014, concretamente en varios capítulos de «La que se avecina», interpretando al personaje de Ferrán Barreiros. En esta serie estuvo de 2011 a 2014 y antes trabajó en proyectos como «La pecera de Eva», «Homicidios», «Hospital central» y «El comisario», entre otras. Su carrera profesional comenzó como presentador de televisión acompañando a Raffaella Carrá en «Hola Rafaella!», el programa que la italiana realizó en Televisión Española entre 1992 y 1994.

También en televisión, una vez finalizado el programa de la italiana, acompañó durante dos temporadas a Bárbara Rey en otro programa musical y de variedad, «Se trata de un programa» (1995-1996).

Manganeso y cadmio: la muerte silenciosa

El envenenamiento ha sido la forma más extendida de matar de las mujeres, según la historia de la criminología. Se trata, según los expertos, de un método alejado de la violencia (el autor no debe emplear la fuerza ni hay sangre) que en muchos casos puede pasar inadvertida para los forenses sobre todo si la víctima es alguien de edad muy avanzada. El tóxico va afectado poco a poco al organismo. «Estas muertes pasaban desapercibidas hasta 1840 cuando nace la Toxicología Forense», explica la criminóloga Paz Velasco, que señala que hoy se han sustituido algunos venenos por cócteles de benzodiacepinas y antidepresivos.