“Chemsex”, apuestas y pantallas: Madrid pone en marcha su plan contra adicciones

Cibeles presenta mañana una estrategia que contempla las nuevas realidades

La exposición abusiva a las pantallas es otro de los puntos que se tratarán en la nueva estrategia municipal
La exposición abusiva a las pantallas es otro de los puntos que se tratarán en la nueva estrategia municipal FOTO: albertoroldan.com

Hace más de tres décadas, cuando la ciudad de Madrid puso en marcha su primer municipal contra las drogas, había un enemigo principal a batir: la heroína. Con el paso de los años, algunas adicciones permanecen, otras cada vez están más cerca de la extinción... y en ese camino, surgen también otras que antaño no podían preverse. Con ese afán de actualizarse a las nuevas realidades, Madrid Salud, organismo perteneciente al Área de Seguridad y Emergencias que dirige Inmaculada Sanz, presenta mañana viernes el Plan de Adicciones de la ciudad de Madrid 2022-2026. Un conjunto de siete estrategias y 22 acciones que, además de poner el foco en estas nuevas conductas adictivas, también incorporará una serie de mejoras a la hora de tratar ese trastorno que es la adicción en los centros de salud municipales.

Cita previa

Como explica a LA RAZÓN Beatriz Mesías, subdirectora general de Adicciones del Instituto de Adicciones Madrid Salud, uno de los pilares del nuevo Plan está en la «reducción del estigma» que supone toda adicción. Para ello, la intención es que los Centros de Atención de a las Adicciones (CAD) que forman parte de la red de Madrid Salud «se coordinen con los centros de atención de primaria, de forma que nadie crea que está siendo estigmatizado por acudir a un CAD». Así, una de las novedades sería la implantación de una «cita previa» a estos centros, equiparándolos así a los centros de salud.

Personas sin hogar

Como administración local, el Ayuntamiento está obligado a atender a aquellos sectores más vulnerables de la población. Entre ellos, las personas sin hogar. Así, se impulsará el trabajo de los profesionales de Madrid Salud en los centros de atención dedicados a los indigentes, un colectivo con riesgo de adicción en alcohol y opiáceos principalmente.

Adicción al juego

La proliferación de las casas de apuestas supone un factor de riesgo a la hora de desarrollar una adicción al juego. Especialmente en la población joven. Y más aún en aquellas zonas de la capital que cuentan con una alta concentración de este tipo de locales y muy baja en lo que respecta a alternativas de ocio. A tal fin, el Ayuntamiento aprobó la estrategia Opción Madrid, con vistas a evaluar el problema. Uno de los ejes es el programa bautizado como «La Contrapartida»: por un lado, se realizarán acciones dirigidas a jóvenes y adolescentes, entre ellas sesiones grupales en centros educativos y recursos comunitarios; por otro, habrá una atención individual, a través de una consulta joven presencial y virtual, que ofrece asesoramiento, valoración y derivación a los equipos de prevención y tratamiento de los CAD si fuera necesario.

Pantallas

El Ayuntamiento pondrá en marcha una serie de campañas en web y en redes sociales para prevenir el uso abusivo de pantallas, redes sociales y videojuegos, bajo el hastag #PiensaDecideControla. Se trata de una serie de vídeos en los que se ha contado con la colaboración de la compañía teatral La Joven.

El fenómeno «chemsex»

Como señala Beatriz Mesías, las adicciones atendidas por los CAD se distribuyen de la siguiente forma: un 35% es por alcohol; un 22,5%, por opiáceos; un 21%, por cocaína; un 13,5% por cánnabis, y un 8% entraría en el apartado de «otros»: psicofármacos, apuestas, videojuegos y el «chemsex». Mientras el resto de apartados se mantienen estables, el de «otros» sí que ha aumentado en los últimos años. Y uno de los motivos es el incremento en el uso de sustancias específicas para relaciones sexuales. «Ahora estamos perfeccionando los tratamientos, colaborando con entidades LGTBI, realizando talleres de salud sexual...», explica. Esta práctica preocupa especialmente, ya que está asociada a sustancias de alto potencial adictivo –Mefedrona, GHB...– y con mayor riesgo de alteraciones psiquiátricas. Además, en un alto porcentaje, se utilizan por vía ultravenosa, lo que conlleva un mayor riesgo de padecer enfermedades como el VIH. Madrid Salud atendió en 2017 a 15 personas, mientras que ahora son 380. Un aumento que, según explica Mesías, no se debe a un incremento proporcional de esta práctica en cinco años, sino más bien a que cada vez son más los usuarios que han desarrollado una adicción que antes consideraban solo una diversión.

Patología dual

En ocasiones, la adicción puede ir acompañada de otro trastorno mental. «Es algo cada vez más frecuente. Son personas más vulnerables a desarrollar cuadros más graves. De ahí que se vayan a reforzar los recursos de los centros de atención a las adicciones para mejorar la atención integral de los trastornos y la coordinación con los centros de salud mental», explica Mesías. Brecha de género

Uno de los aspectos que se busca mejorar es el de la «brecha de género» en las adicciones: ellas llegan más tarde que los varones a la hora de acceder a estos recursos municipales, debido a que, en mayor medida, tienen interiorizado ese «estigma social» que va unido a la adicción. Por ello, la intención es la de desarrollar «programas de apoyo terapéutico específico para las mujeres».