Rechazo

Hostelería y hoteles de Madrid cargan contra el trágala del “ahorro energético” de Moncloa

La secretaria general de los empresarios madrileños critica la falta de diálogo del Gobierno y resalta que lo dispuesto colisiona con las medidas de seguridad y salud en el trabajo

La secretaria general de Confederación Empresarial de Madrid, Sara Molero
La secretaria general de Confederación Empresarial de Madrid, Sara MoleroJ.J.GuillenAgencia EFE

En pie de guerra contra el trágala de las medidas de ahorro del Ejecutivo. La secretaria general de CEIM, Sara Molero, ha mantenido este lunes una reunión con el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, y otros representantes de hostelería y hoteles, donde todos han coincidido en la necesidad de aprobar un plan energético de “consenso” con los actores implicados, ayudas al sector y la protección del empleo.

En declaraciones a los periodistas tras este encuentro en la sede de la Consejería de Vicepresidencia, Educación y Ciencia, Molero ha agradecido al Gobierno regional su “sensibilidad” por haber escuchado sus propuestas y atendido sus dudas, ante ese “nuevo ordeno y mando” que les ha surgido en el mes de agosto.

“Nos parece que desde el fondo y la forma es una pérdida de una oportunidad ante un objetivo compartido por todos como es la eficiencia energética, haber conseguido un real decreto de consenso con medidas que consiguiendo ese objetivo no perjudiquen a las empresas y al tejido más sensible que son las pymes”, ha expuesto la secretaria general de CEIM.

Además, considera que este decreto puede colisionar con las medidas de seguridad y salud en el trabajo. “Hay que cumplir la ley, pero hubiéramos agradecido que hubieran permitido a los actores implicados contribuir, aportar ideas que compatibilizaran ese objetivo y la protección del empleo ante las circunstancias que se vienen que no parecen muy halagüeñas”, ha lanzado.

Por su parte, Ossorio ha hecho hincapié en la preocupación que han mostrado estos sectores tanto por la forma como por el fondo de la misma, “sin haber hablado con nadie ni con las comunidades ni con los implicados”. Además, entre todos han coincidido en “la improvisación” y la “incertidumbre” en la que les sitúa.