Historia

La devoción por el Santo Niño del Remedio en Madrid

Una veneración popular en la capital, que año a año crece con entusiasmo, desde un pequeño oratorio cercano a Palacio

Capilla del Santo Niño del Remedio en Madrid
Capilla del Santo Niño del Remedio en MadridAgencia EFE

Hoy en día, para muchos, las iglesias pasan desapercibidas. Pocos entran en ellas a seguir los oficios. Ya casi que ni para admirar su valor artístico. No hablemos de los oratorios o capillas desperdigados por toda la ciudad, o al menos en los barrios de mayor solera. En devoción, a la altura de alguno conocido y reconocido, como es Cachito de Cielo, en la calle de Belén, nos encontramos, en la zona de Palacio, con el Oratorio del Santo Niño del Remedio. Todo, a un paso del trasiego que se vive cada día en la calle Arenal u Ópera.

Levantada esta pequeña capilla en 1917, tiene su origen y ubicación en el solar de la antigua Iglesia del Hospital de Santa Catalina de los Donados, complejo nombre con fácil explicación, fundado en 1460 por Pedro Fernández de Lorca, tesorero del rey Juan II y secretario de Enrique IV. Aquel hospital y asilo tenía por aquel entonces la función de atender a doce hombres ancianos inválidos.

El nombre de «donados», y ahora llega la explicación, le venía a aquel lugar y los que lo habitaban, de la vestimenta que llevaban los doce ancianos, y que era la destinada a las personas que habiendo entrado en una orden religiosa no habían profesado. Todo ello estuvo bajo el patronato de las más altas instancias, las del prior de San Jerónimo de El Escorial.

Imagen del Santo Niño del Remedio
Imagen del Santo Niño del RemedioIC

El hospital, tal y como fue fundado, estuvo en funcionamiento hasta que en 1856 fue transformado en Hospital de Ciegos dependiente de la beneficencia provincial, trasladándose en 1889 a Vista Alegre. Un pasado que también nos habla de los remotos tiempos de otra de la grandes obras sociales que se llevaron a cabo en España, la ONCE. Una organización dirigida a las personas con dificultades de visión.

Así las cosas, aquel hospital fue demolido tal que un 24 de diciembre de 1893, y en su lugar se construyó en 1917 el oratorio actual. En su interior se encuentra la imagen del Santo Niño tan venerado en Madrid por sus milagros, a decir de sus fieles.

Cabe apuntar que su fiesta se celebra el 13 de enero, dado que antes del Concilio Vaticano II esa era la fecha fija del bautismo de Jesús. Así, y siguiendo la tradición, los días trece de cada mes, se baja de su altar al Santo Niño para que los romeros puedan besar su pie. Un acto que reúne en los aledaños de la capilla a gran cantidad de personas.

Un excelente lugar, recogido en la vorágine de Madrid, que muchos eligen también para hacer una parada y dedicar un tiempo a la oración o a la reflexión personal.

Por lo demás, en el origen de esta devoción no nos remontamos a muchos siglos atrás. Solo debemos ir a un 7 de agosto de 1897. Fue entonces cuando Pedro Martín Marrazuela, dueño de un taller de encuadernación en la Costanilla de los Ángeles compró la imagen a una señora que se marchaba a Cuba y se desprendía de sus enseres. Al parecer había sido un amigo del encuadernador quien le convenciera de la compra de tal imagen y le prestara el dinero. Con el Niño Jesús ya en su poder, le entregaron una coronita de espinas que pendía de una mano, tres potencias de hojalata como signo de divinidad y una banda de seda de color granate bordada con hilo de oro. Una indumentaria por todos recordada. El encuadernador, viudo con dos hijas -por lo demás camareras de la Virgen del Olvido que se veneraba en la iglesia de San Francisco el Grande-, solicitaron al rector de la cercana iglesia de Santa Catalina de los Donados consejo para a elegir la advocación para tal imagen, que resultó la del Remedio. Tras la muerte de Pedro Martín se hizo cargo del oratorio su hija Inés, que luchó por el traslado de la imagen a una Iglesia, algo que sucedió años más tarde, ya con la creación de la Cofradía del Santo Niño del Remedio.