Madrid

Visitamos el nuevo templo de Pescaderías Coruñesas en Madrid y esta es nuestra valoración

Para este paraíso en la tierra, se ha elegido a un auténtico obispo gastronómico como es Abel Valverde, ese pequeño duende que baja por una chimenea y destapa el cofre de los tesoros

Abel Valverde es figura indispensable de Desde 1911
Abel Valverde es figura indispensable de Desde 1911 FOTO: La Razón La Razón

Por lo común, el dinero o los recursos del fondo de las despensas, permiten alcanzar las bendiciones apostólicas y de la crítica. El alma de un restaurante es algo tan insondable como el corazón de un político. Más aún en tiempos de maremagnum de aperturas, como poemas fallidos de amor, pues prácticamente vivimos en el ay permanente de la levantá de cierres insustanciales y rápidos. Hay una casa de mucho prestigio capitalino llamada Pescaderías Coruñesas, que lleva marcada el sello de la excelencia en la selección de las bajuras marinas. Su penúltimo episodio es un lugar insólito y celestial, Desde 1911. Y tiene ángel.

Como decían los antiguos catecúmenos, un día de gloria. Cuando algún paseante en cortes tiene la fortuna de ser admitido en sus reclinatorios, lo goza. Para este paraíso en la tierra, se ha elegido a un auténtico obispo gastronómico como es Abel Valverde. Es tan excepcional su figura, que no sabemos si este viejo país tan lleno de heridas y de envidias merece su categoría. Diestro en todas las artes del «host», coreógrafo invisible de un servicio tan inimitable que todos pretenden copiarlo, profeta del queso y prestidigitador de los pescados. Y su cómplice en sala, Miguel Aragón. Abel es ese pequeño duende que baja por una chimenea cualquier día del año y destapa el cofre de los tesoros. Porque llevan joyas las barcazas de esa auténtica dársena de las excelencias náuticas.

Abel Valverde es figura indispensable de Desde 1911
Abel Valverde es figura indispensable de Desde 1911 FOTO: La Razón La Razón

Por eso, la carta es voluble como las emociones del comensal, nunca hay evangelios y cada día es pura grandeza. Así, por poner un caso: excepcionales moluscos a la brasa, mastodónticas almejas de carril en salsa verde, sashimi y ceviches de besugo de Tarifa, guisantes limpios con erizo de mar, monumental marmitako de langosta, pimiento relleno de txangurro, y el mejor rodaballo de nuestra memoria… Vinos nacionales de culto, con la firma del estupendo sumiller Sergio Otero, cálido rincón de tiempo detenido. Un día de gloria.

La valoración de LA RAZÓN

Cocina 9

Bodega 9

Sala 10

Felicidad 9,5