Miles de manos contra la “basuraleza”

Más de 60.000 voluntarios limpiaron entornos naturales en España para poner de relevancia el problema que supone abandonar residuos en el medio ambiente. Así lo recoge el Barómetro de la Basuraleza de LIBERA, un proyecto que hoy mantiene colaboraciones con 866 entidades públicas y privadas

Cualquier espacio natural del entorno español comparte una misma amenaza: la "basuraleza"
Cualquier espacio natural del entorno español comparte una misma amenaza: la "basuraleza"

Un oasis de pinos perdido en la llanura castellana, un pico de montaña, una playa mediterránea, las orillas de nuestros ríos y deltas... Cualquier espacio natural del entorno español comparte una misma amenaza: la “basuraleza”. Se conoce así a aquellos residuos que dañan al medio ambiente y a la fauna que lo habita por haber sido vertidos fuera de contenedores y papeleras. Un fenómeno que 30.558 personas decidieron combatir durante 2019 uniéndose al proyecto LIBERA, una iniciativa impulsada por SEO/BirdLife y Ecoembes que en cerca de tres años ha reunido a 60.000 voluntarios en total.

Estos datos se recogen en el Barómetro de la Baturaleza y la Memoria del año 2019 que ambas organizaciones publican hoy, en una rueda de prensa conjunta celebrada en Madrid. Algunos datos son prometedores. El año pasado, estos “comandos” de limpieza retiraron hasta 126 toneladas de residuos abandonados en 1.364 puntos situados por toda España. Además, el número de personas que se lanzó a recoger desperdicios esparcidos en la naturaleza se superó en un 114,9% la cifra alcanzada en 2018.

Pero la misión de LIBERA va más allá de la limpieza colectiva. Se trata de un movimiento que se desarrolla en tres ámbitos: conocimiento, prevención y participación o, dicho de otra manera, ciencia, campañas de sensibilización y recogida de residuos. Para hacer esto posible, 866 entidades públicas y privadas se han unido a Libera desde su nacimiento. El año pasado sumaron 7 nuevas alianzas con instituciones como Cruz Roja, que realizó un seguimiento y análisis estadístico de la basuraleza vertida en 25 playas del litoral español.

“Nos hemos convertido en un movimiento social que ha conseguido enormes resultados gracias a la colaboración de toda la sociedad”, celebra Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes. “Ojalá pronto podamos decir que nuestra existencia no es necesaria, pero, por ahora, no es una realidad”, lamenta. La basuraleza es “uno de los problemas ambientales más graves que tiene nuestro planeta. No se trata solo un problema estético, sino de una auténtica amenaza para la supervivencia de nuestros ecosistemas”.

El último proyecto del programa “Ciencia LIBERA”, realizado con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), corrobora que las consecuencias de la basuraleza son perjudiciales para el medio natural. Se ha observado el impacto de esta en 140 zonas registradas como Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad en España (IBA). Aunque los resultados todavía no se han terminado de analizar, los números que avanza Asunción Ruiz, directora de SEO/BirdLife, no son nada halagüeños. “Hemos terminado con 120 de las 140 IBAs que forman la muestra y en todas y cada una de las zonas en las que se ha concluido el estudio presentan contaminantes”, señala.

“El agua”, explica, “está repleta de antibióticos y protectores de estómago, que tienen una importante repercusión para el medio vivo, donde ocasionan graves problemas reproductivos”. A estos residuos hay que sumarle las trazas de fungicidas y pesticidas encontradas en los entornos agrarios. El denominador común de todos los paisajes es que, en su totalidad, “presentan contaminación ubicua de nicotina y cafeína”, según Ruiz.

Al dimensionar la amenaza que representa la basuraleza pretenden acabar con ella. “Todos estos proyectos no habrían sido posibles sin la ayuda de nuestros colaboradores”, agradece Sara Güemes, coordinadora del proyecto LIBERA en Ecoembes. “Por ello, llamamos a todas las organizaciones, entidades o grupos constituidos para que creen más puntos de limpieza y/o contribuyan a hacer más eficaz la lucha contra los vertidos en la naturaleza”, reivindica.

LOS JÓVENES, EL MOTOR DEL CAMBIO

El pasado 2019 fue el año en que se acuñó el término “Generación Greta”. Los jóvenes dieron un golpe en la mesa y protagonizaron multitudinarias manifestaciones contra el cambio climático, que fueron multiplicándose por todo el mundo hasta culminar con la celebración de la COP 25 en Madrid. En LIBERA son conscientes de ello y, por eso, actúan también el ámbito de la Educación.

«Teníamos que estar en los “coles”», apunta Óscar Martín, “porque allí podíamos impulsar uno de nuestros proyectos más bonitos: trabajar con una generación cada vez más concienciada”. Así, el programa “Aulas LIBERA” estuvo presente en 745 aulas españolas en el curso escolar 2018/2019, a las que hay que sumar 330 aulas en 2019/2020. En ellas se impartieron cursos de concienciación para prevenir el abandono de residuos en la naturaleza y buscar soluciones. Las clases alcanzaron a más de 19.000 alumnos de secundaria y último ciclo de primaria.

LIBERA también está presente en las universidades y centros educativos de educación superior. A principios de año lanzaron “Libera Makers”, que tiene por objetivo animar a estudiantes de 62 centros de Formación Profesional a crear un prototipo que impida que la basuraleza llegue al medioambiente o que pueda ser retirada con mayor facilidad.

Además, organizan sesiones de formación en 104 espacios naturales repartidos en ocho comunidades autónomas. Entre ellos se encuentran cuatro parques nacionales: Teide, Ordesa y Monte Perdido, Monfragüe y Guadarrama.

CADA VEZ ESTAMOS MÁS CONCIENCIADOS

El año pasado, la mayor cantidad de basuraleza caracterizada fue la encontrada en playas y mares. Hablamos de 75.658 residuos frente a los casi 41.930 del año anterior. Le siguieron el campo, los bosques y el monte con 34.155 objetos caracterizados y los ríos, embalses y pantanos, con 30.401. Aumentó el número de colillas con respecto a 2018 y fueron, de hecho, el residuo más frecuente en los entornos fluviales, así como en las playas y los mares.

La buena noticia es que la actitud del ciudadano español medio está cambiando. Reconocemos, cada vez más, que abandonar bolsas de plástico, briks, colillas o latas en el medio natural es perjudicial para el planeta e intentamos que nadie más lo haga. De hecho, el 33,8% de los ciudadanos llama la atención a quién tira basura, según el segundo Estudio sociológico sobre las actitudes frente a la basuraleza realizado por LIBERA.

Casi la mitad de los ciudadanos, 46,1%, asegura que su primera reacción al ver basura en entornos naturales es recogerla aunque no sea suya. El 30% ya sabe lo que es la basuraleza y la concienciación, en general, se ha incrementado un 34% frente al año anterior.