En busca de las uvas olvidadas en el Valle del Jamuz

Fuentes del Silencio ha apostado por la recuperación de variedades tradicionales en el Valle del Jamuz. La bodega leonesa, que forma parte de la prestigiosa asociación Pagos de España, se ha dedicado a recuperar y rehabilitar viejos viñedos que perduran en la zona. Para ello, cuentan con la ayuda del ampelógrafo suizo José Vouillamoz, encargado de realizar el análisis ADN de las muestras. Mediante marcadores moleculares, se comprueba el perfil genético de cada una y luego se compara con una extensa base que contiene más de 2.500 variedades de todo el mundo. Los trabajos se realizan en el Paraje de la Quintana, cuyos viñedos rondan entre los 80 y los 130 años de edad y donde ya se ha podido poner nombre y apellidos a la «gran negro», un cruce de las variedades «petit bouschet» y «aramon», creada en 1855 por Henri Bouschet. Esta uva, junto a la «doña blanca», son los resultados más relevantes en unos viñedos donde también se pueden encontrar la «mencía», la «alicante bouschet» o la «blanca palomino.

La bodega Fuentes del Silencio trabaja para recuperar y rehabilitar viejos viñedos que perduran en la zona.