Fatiga pandémica

Las principales organizaciones medioambientalistas a nivel global retoman su agenda de movilizaciones pacíficas, pese a las restricciones generalizadas por la pandemia de la COVID-19SERGIO PEREZREUTERS

Hartazgo es la palabra que podría definir esta situación de meses que nos mantiene alejados de lo que antes era normalidad y ahora es pandemia. Los que de esto saben, lo dicen con claridad: no vamos a volver nunca mas a la antigua normalidad. De aquí va a salir algo diferente. Confinamientos justificados por la virulencia del virus, cárceles urbanas, barrios aislados, colas del hambre, bares y hoteles clausurados, personas que no se fían unas de las otras, monitorización de la opinión, menos democracia. Situaciones extremas que generan problemas colaterales, físicos y psíquicos, a los que no prestamos atención.

La fatiga pandémica produce reacciones violentas, injustificables, por parte de jóvenes antisistema en buena parte de Europa. El movimiento ecologista anuncia, tras ocho meses de letargo, una agenda de movilizaciones pacíficas para que no olvidemos que la crisis climática está en el fondo de muchos de los problemas de salud que hoy nos azotan. El mundo entero cambia y va a cambiar más aún. No volveremos a la vieja normalidad. Hay que tenerlo claro.