La basura electrónica se dispara en el Black Friday

Hasta un tercio de lo que se compra en esta fecha es electrónica, un sector que ya ha crecido más de un 10% durante el segundo trimestre del año solo debido a la pandemia. Apenas un 17% de estos aparatos se reciclan correctamente a nivel mundial y mal gestionados terminan causando problemas medioambientales o en manos de las mafias de tráfico ilegal

Basura electrónica
Basura electrónicaLa Razón

Un reciente artículo de la BBC afirma que el Balck Friday de este año hará crecer las emisiones de vehículos derivadas de las compras online. Este año la pandemia retiene a buena parte de los compradores en casa, con lo que el tráfico que se espera tiene que ver con la paquetería de entrega y de devoluciones. A la cita anual de compras por antonomasia ya se la han calculado los costes medioambientales en varias ocasiones. «Un estudio de la Universidad de California demuestra que cuando los consumidores optan por el envío rápido emite más la compra online», explica en un reportaje National Geographic. «No es fácil saber qué es mejor para el medioambiente. Comprar online a primera vista parece una buena forma de reducir la contaminación provocada por el movimiento de millones de consumidores hasta la tienda. Sin embargo, Fabio Iraldo, profesor del Instituto de Gestión de la Escuela Sant’Anna de Pisa, matiza que comprar online es conveniente solo cuando el cliente tiene que recorrer una distancia de más de 15 km para ir a la tienda», explican desde Greenpeace.

Todo este consumismo, que suele coincidir en Estados Unidos con el día de Acción de Gracias, se combate desde los movimientos sociales con un «Día sin Compras» como forma de llamar la atención sobre los problemas medioambientales que genera esta actividad desaforada.

Aunque es difícil hacer pronósticos sobre cómo se desenvolverá el día este año tan peculiar, sí hay dos cosas ciertas. Una, que parte sustancial de las compras de esta cita tiene que ver con los aparatos electrónicos. «La venta de aparatos eléctricos y electrónicos acapara un tercio del volumen total de ventas que se espera», dice Rafael Serrano Pastor, director de relaciones institucionales, marketing y comunicación de la Fundación Ecolec. Ecolec es uno de los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor que gestionan estos residuos en España. Otra que la venta de Aparatos Eléctricos y Elcetrónicos está aumentando desde que estalló la pandemia. «Según el Informe de políticas de abril de 2020 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el número de empleados que trabajan desde casa aumentó en 300 millones solo en los primeros meses de 2020. Es probable que ese número sea aún mayor ahora. Los seminarios web y las reuniones en línea también han llevado a un mayor uso de auriculares y auriculares Bluetooth. Algunas estimaciones muestran que la industria de los dispositivos de computación personal por sí sola ha crecido un 11,2% en el segundo trimestre de 2020 (International Data Corporation, 2020)», explican desde la Unión Internacional de Telecomunicaciones (IUT en inglés). «Nos encontramos con un contexto que favorece la venta on line, si bien se pronostica un descenso del consumo medio este Black Friday. En cualquier caso, hay mucha incertidumbre, aunque en el sector electro se habla de listas de espera para comprar debido al desabastecimiento puntual de algunos modelos por restricciones en las fábricas de China o Turquía. En resumen: es difícil hacer un buen pronóstico», afirma Serrano.

Lo cierto es que el de los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) ya está considerado el problema de residuos más grave del siglo XXI. Así lo dijeron en la última cumbre presencial de Davos. Los últimos datos publicados por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), la agencia de la ONU dedicada a estas cuestiones son de este mismo verano y vienen a corroborar la dimensión del problema. El Global E-Waste Monitor apunta a que durante 2019 se batieron récords en cuanto a generación de estos residuos con 53,6 millones de toneladas métricas, un 21% más que hace cinco años. «La cantidad de RAEE generados ha aumentado constantemente, y se prevé que alcance 74,7 Mt para 2030. De todos ellos solo un 17,4% fue recogido y reciclado correctamente. El resto termina en vertederos, quemados, vendidos de forma ilegal o languidecen olvidados en hogares de todo el mundo», detallan desde la IUT.

Europa ocupa el primer lugar a nivel mundial en términos de generación de desechos electrónicos per cápita, con 16,2 kg per cápita, y a nivel reciclaje «la media de Europa, según datos de 2017 está en torno al 37%. En España estamos entre el 55% y el 60% de reciclaje de los aparatos eléctricos y electrónicos que se comercializan, alrededor de los 6,5 kg/Hab./año», comenta Serrano.

UNA MINA EN CADA APARATO

Los aparatos eléctricos y electrónicos contienen metales valiosos como oro, plata, cobre, platino, paladio, neodimio (vital para imanes en motores), indio (utilizado en televisores de pantalla plana) y cobalto (para baterías, computadoras portátiles). «Se calcula que hasta el 7% del oro mundial puede estar dentro de los desechos electrónicos», dicen desde la IUT. Una mina que bien gestionada tiene un valor de 57.000 millones de dólares al año. «Cuando se emplean las mejores técnicas disponibles se puede llegar a reciclar y valorizar más de un 90% del peso de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos», conviene Serrano.

Sin embargo, «es probable que un 80% de media mundial acabe en un vertedero, se queme o se quede en los hogares. Además, una gestión inadecuada libera materiales peligrosos como mercurio, cadmio o plomo. En Europa, la situación es mucho mejor en comparación con otras regiones. Sin embargo, dado que la acumulación de RAEE se ve agravada por la pandemia de COVID-19, se deben intensificar los esfuerzos de recuperación, reparación, reutilización y reciclaje de metales».

Victoria Ferrer, directora del gremio de recuperadores de Cataluña expone algunos de los problemas que tiene su reciclado: «Los RAEE tienen una complejidad que no tienen otros residuos. Por un lad, están los materiales. Muchos se han cambiado por plásticos o por productos que contienen sustancias como los retardantes de llama que hace que no se puedan reciclar.

TRÁFICO ILEGAL

También se ha unido la complejidad en los diseños. Las lavadoras antes tenían compresores, pero ninguna tenía los display de programado que tienen ahora». Esto unido a nuevas dificultades normativas está haciendo que cada vez la actividad re reciclar sea menos rentable. «Falta transparencia sobre los costes de reciclaje. Como los ciudadanos no tienen esta conciencia, se abandonan muchos aparatos en la calle. En Barcelona hace unos años se desmanteló una red ilegal de personas que recogían estos aparatos, incluso el día que sabían que al ayuntamiento iba a recogerlos, para luego volver a venderlos como nuevos», dice Ferrer.

De hecho, en 2019, la fundación Equo y la organización Basel Action Network sacaron un estudio realizado durante dos años en diferentes países de Europa, incluido España. Instalaron GPS en unos 300 aparatos que ya estaban en puntos limpios y vieron que al menos un 6% de ellos terminaron de forma ilegal en países como Ghana, Nigeria, Pakistán, Tanzania, Tailandia y Ucrania.

En año y medio, de los 45 dispositivos que había vigilados en España, seis seguían sin salir del punto limpio, dos acabaron desmantelados al aire libre y uno de ellos acabó en Nigeria. Por si fuera poco, se estima que unas 350.000 toneladas de RAEE terminan cada año fuera de la UE de forma clandestina. «Estas mafias encuentra que el precio de envío de un contenedor es barato. Por ejemplo a Marruecos ronda los 150 euros por mar. Una vez en destino con que consigan vender un 10% de todo lo que han cargado ya les sale rentable», dice Ferrer. «Faltan datos relacionados con las importaciones y los expertos en desechos. En el Global E-Waste Monitor 2020, se menciona que los movimientos transfronterizos de desechos electrónicos podrían estar en el rango del 7-20% de los generados», dicen desde la IUT.