Y ahora, la carne falsa

La industria de la comida ultra-procesada avanza en la comercialización de proteína sintética como «alternativa saludable» a la carne natural, bajo el argumento de que contamina menos y protege más el medio ambiente
La industria de la comida ultra-procesada avanza en la comercialización de proteína sintética como «alternativa saludable» a la carne natural, bajo el argumento de que contamina menos y protege más el medio ambienteLa Razón

La industria de la comida ultra-procesada avanza en la comercialización de proteína sintética como “alternativa saludable” a la carne natural, bajo el argumento de que contamina menos y protege más el medio ambiente, y amparándose en la excusa de que las vacas producen mucho metano y dejan una gran huella de carbono. La carne sintética es una suerte de proteína hidrolizada artificial creada a partir de cultivos de células madre en laboratorio, mezcla de almidones modificados, aceites hidrogenados y aditivos que imitan la alimentación natural, junto con colorantes, saborizantes, emulsionantes, humectantes, glaseadores y antiaglomerantes en general.

Quieren que el producto sea tan perfecto que hasta lleva sangre de imitación producida por células de levadura genéticamente modificada (hemoglobina de soja). El problema de la alimentación utraprocesada, también conocida como “basura” o “chatarra”, es que ha contribuido a generar la epidemia de obesidad y altas tasas de enfermedades cardiovasculares que hoy sufre el mundo. Verdaderamente, la carne de vacas engordadas con piensos hormonados y antibióticos, no es mucho mejor. Pero donde se encuentre un filete de ternera alimentada en libertad con pastos de verdad, que se quite toda esta carne falsa de laboratorio con la unos cuantos se van a hacer millonarios.